1 00:00:04,080 --> 00:00:06,200 ¿Qué pintura más agradable, verdad? 2 00:00:06,860 --> 00:00:12,800 Su autor es Murillo, un pintor español muy religioso que vivió en el siglo XVII. 3 00:00:13,359 --> 00:00:18,179 Observa latentamente. ¿Qué ves? ¿Cuántos personajes hay? ¿Y qué están haciendo? 4 00:00:18,800 --> 00:00:20,539 Es una escena muy sencilla. 5 00:00:21,000 --> 00:00:24,600 En el centro ves a un niño precioso jugando con un pajarito. 6 00:00:24,600 --> 00:00:28,219 A tu izquierda, una señora hilando que le mira con cariño. 7 00:00:28,539 --> 00:00:33,799 Y a tu derecha, un señor que al fondo ha dejado su mesa de trabajo para jugar con el niño. 8 00:00:34,079 --> 00:00:57,859 Y no hay nada más. ¿Sabrías quiénes son? ¿Podría ser una familia? Está claro, ¿verdad? Ella es la madre, el señor es el padre y el pequeño es el hijo al que vigilan porque es muy pequeño. Pero, ¿qué tendrá de especial esta familia para que la pinte Murillo? Se trata de la familia de Jesús, por lo que él es el niño, María es la madre y San José es el padre. ¿No te habías dado cuenta? 9 00:00:57,859 --> 00:01:24,159 Lo que ocurre es que el pintor la representa de un modo muy sencillo, como si fuera una familia normal de su época. ¿Sabes por qué? Porque de este modo, las personas que miraban esta pintura veían que estos personajes sagrados se parecían a ellos y los sentían más cercanos. ¿Tú qué piensas? ¡Ah! ¡Se me olvidaba! El título de esta obra no podría ser otro más que La Sagrada Familia del Pajarito.