0 00:00:00,000 --> 00:00:08,000 La regenta por Leopoldo Alas Clarín Capítulo 1 1 00:00:08,000 --> 00:00:14,000 La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur caliente, perezoso, empujaba las nubes 2 00:00:14,000 --> 00:00:19,000 blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte. En las calles no había más ruido 3 00:00:19,000 --> 00:00:25,000 que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles, que iban de 4 00:00:25,000 --> 00:00:31,000 arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina, revolando y persiguiéndose, 5 00:00:31,000 --> 00:00:37,000 como mariposas que se buscan y huyen, y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles. 6 00:00:37,000 --> 00:00:43,000 Cual turbas de pilluelos, aquellas migajas de la basura, aquellas obras de todo, se juntaban 7 00:00:43,000 --> 00:00:49,000 en un montón, parábanse como dormidas un momento, y brincaban de nuevo sobresaltadas, 8 00:00:49,000 --> 00:00:55,000 dispersándose, trepando unas por las paredes hasta los cristales temblorosos de los faroles, 9 00:00:55,000 --> 00:00:59,000 otras hasta los carteles de papel mal pegado a las esquinas, y había pluma que llegaba 10 00:00:59,000 --> 00:01:04,000 a un tercer piso, y arenilla que se ingrustaba para días o para años en la vidriera de 11 00:01:04,000 --> 00:01:11,000 un escaparate, agarrada a un plomo. Betusta, la muy noble y leal ciudad, corte 12 00:01:11,000 --> 00:01:16,000 en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba 13 00:01:16,000 --> 00:01:22,000 oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba 14 00:01:22,000 --> 00:01:28,000 ya en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica. La Torre de la Catedral, poema 15 00:01:28,000 --> 00:01:34,000 romántico de piedra, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perebne, era obra 16 00:01:34,000 --> 00:01:41,000 del siglo XVI, aunque antes comenzada de estilo gótico, pero, cabe decir, moderado por un 17 00:01:41,000 --> 00:01:47,000 instinto de prudencia y armonía que modificaba las vulgares exageraciones de esta arquitectura. 18 00:01:47,000 --> 00:01:52,000 La vista no se fatigaba contemplando, horas y horas, aquel índice de piedra que señalaba 19 00:01:52,000 --> 00:01:59,000 al cielo. No era una de esas torres cuya aguja se quiebra de sutil, más flacas que esbeltas, 20 00:01:59,000 --> 00:02:05,000 amaneradas, como señoritas cursis que aprietan demasiado el corsé. Era maciza sin perder 21 00:02:05,000 --> 00:02:11,000 nada de su espiritual grandeza, y hasta sus segundos corredores, elegante balaustrada, 22 00:02:11,000 --> 00:02:17,000 subía como fuerte castillo, lanzándose desde allí en pirámide de ángulo gracioso, inimitable 23 00:02:17,000 --> 00:02:23,000 en sus medidas y proporciones. Como haz de músculos y nervios, la piedra, enroscándose 24 00:02:23,000 --> 00:02:29,000 en la piedra, trepaba a la altura, haciendo equilibrios de acróbata en el aire, y como 25 00:02:29,000 --> 00:02:34,000 prodigio de juegos malabares, en una punta de caliza se mantenía, coalimentada, una 26 00:02:34,000 --> 00:02:40,000 bola grande de bronce dorado, y encima otra más pequeña, y sobre ésta una cruz de hierro 27 00:02:40,000 --> 00:02:45,000 que acababa en pararrayos. Cuando en las grandes solemnidades el cabildo mandaba iluminar la 28 00:02:45,000 --> 00:02:52,000 torre con faroles de papel y vasos de colores, parecía bien, destacándose en las tinieblas, 29 00:02:52,000 --> 00:02:57,000 aquella romántica mole, pero perdía con estas galas la inefable elegancia de su perfil, 30 00:02:57,000 --> 00:03:03,000 y tomaba los contornos de una enorme botella de champaña. Era mejor contemplarla en clara 31 00:03:03,000 --> 00:03:10,000 noche de luna, resaltando en un cielo puro, rodeada de estrellas que parecían su aureola, 32 00:03:10,000 --> 00:03:15,000 doblándose en pliegues de luz y sombra, fantasma gigante que velaba por la ciudad pequeña 33 00:03:15,000 --> 00:03:17,000 y negruzca que dormía a sus pies. 34 00:03:17,000 --> 00:03:25,000 Bismarck, un pillo ilustre de Betusta, llamado con tal apodo entre los de su clase, no se 35 00:03:25,000 --> 00:03:31,000 sabe por qué, empuñaba el sobado cordel atado al badajo formidable de la bamba, la 36 00:03:31,000 --> 00:03:36,000 gran campana que llamaba a coro a los muy venerables canónigos, cabildo catedral de 37 00:03:36,000 --> 00:03:43,000 preeminentes calidades y privilegios. Bismarck era de oficio delantero de diligencia, era 38 00:03:43,000 --> 00:03:48,000 de la traya, según en Betusta se llamaba a los de su condición, pero sus aficiones 39 00:03:48,000 --> 00:03:53,000 le llevaban a los campanarios, y por delegación de Celedonio, hombre de iglesia, acólito 40 00:03:53,000 --> 00:03:58,000 en funciones de campanero, aunque tampoco en propiedad, el ilustre diplomático de la 41 00:03:58,000 --> 00:04:04,000 traya, disfrutaba algunos días la honra de despertar al venerando cabildo de su beatífica 42 00:04:04,000 --> 00:04:08,000 siesta, convocándole a los rezos y cánticos de su peculiar incumbencia. 43 00:04:09,000 --> 00:04:15,000 El delantero, ordinariamente bromista, alegre y revoltoso, manejaba el badajo de la bamba con 44 00:04:15,000 --> 00:04:21,000 una seriedad diarúspice de buena fe. Cuando posaba para la hora del coro, así se decía, 45 00:04:21,000 --> 00:04:28,000 Bismarck sentía en sí algo de la dignidad y responsabilidad de un reloj. Celedonio, 46 00:04:28,000 --> 00:04:33,000 ceñida al cuerpo la sotana negra, sucia y raída, estaba asomado a una ventana, 47 00:04:33,000 --> 00:04:39,000 caballero en ella, y escupía con desdén y por el colmillo a la plazuela. Y si se la antojaba, 48 00:04:39,000 --> 00:04:44,000 disparaba chinita sobre algún raro transeúnte que le parecía del tamaño y de la importancia 49 00:04:44,000 --> 00:04:50,000 de un ratoncillo. Aquella altura se le subía la cabeza a los pilluelos, y les inspiraba un 50 00:04:50,000 --> 00:04:57,000 profundo desprecio de las cosas terrenas. «Míra tú, chiripa, ¿qué dice que pue más que yo?» dijo 51 00:04:57,000 --> 00:05:01,000 el monaguillo, casi escupiendo las palabras, y disparó media patata asada y podrida a la 52 00:05:01,000 --> 00:05:08,000 calle apuntando a un canónigo, pero seguro de no tocarle. «¿Qué ha de poder?» respondió Bismarck, 53 00:05:08,000 --> 00:05:13,000 que en el campanario adulaba a Celedonio, y en la calle le trataba a puntapiés, y le arrancaba 54 00:05:13,000 --> 00:05:19,000 a viva fuerza las llaves para subir a tocar oraciones. «Tú pues más que todos los delanteros, 55 00:05:19,000 --> 00:05:25,000 menos yo». «¿Por qué tú echas la zancadilla, mainate, y eres más grande? ¡Mía, chico, 56 00:05:25,000 --> 00:05:31,000 ¿quieres que latice al señor magistral que entra ahora?». «¿Me conoces tú desde ahí? Claro, 57 00:05:31,000 --> 00:05:36,000 bobo, le conozco en el menear los manteos. ¡Mía, ven acá! ¿No ves cómo al andar le salen 58 00:05:36,000 --> 00:05:42,000 pa' atrás y pa'lante? Es por la fachenda que se me gasta». «Ya lo decía el señor custodio, 59 00:05:42,000 --> 00:05:48,000 el beneficiado a don Pedro el campanero el otro día. Ese don Fermín tiene más orgullo que don 60 00:05:48,000 --> 00:05:54,000 Rodrigo en la horca». Y don Pedro se reía, y verás, el otro dijo después, cuando ya había 61 00:05:54,000 --> 00:06:00,000 pasado don Fermín. «Anda, anda, buen mozo, ¡qué bien se te conoce el colorete!». «¿Qué te parece, 62 00:06:00,000 --> 00:06:08,000 chico? Se pinta la cara». Bismarck negó lo de la pintura. Era que don custodio tenía envidia. Si 63 00:06:08,000 --> 00:06:14,000 Bismarck fuera canónico y dignidad, creía que lo era el magistral. En vez de ser delantero, 64 00:06:14,000 --> 00:06:20,000 con un mote sacado de las cajas de cerillas, se daría más tono que un zagal. Pues claro. 65 00:06:20,000 --> 00:06:27,000 ¿Y si fuese campanero, el de verdad? Vamos, don Pedro. ¡Ay, Dios! Entonces no se hablaba más que 66 00:06:27,000 --> 00:06:32,000 con el obispo y el señor Roque, el mayoral del correo. «Pues, chico, no sabes lo que te pescas, 67 00:06:32,000 --> 00:06:37,000 porque decía el beneficiado que en la iglesia hay que ser humilde, como si dijéramos rebajarse con 68 00:06:37,000 --> 00:06:43,000 la gente, vamos, achantarse, y aguantar una bofetada si a mano viene. Y si no, ahí está el 69 00:06:43,000 --> 00:06:52,000 papa. ¿Qué es? No sé cómo dijo, así, una cosa como, el criao de tos los criaos». «Eso será de 70 00:06:52,000 --> 00:06:57,000 Boquirris», replicó Bismarck. «Me ató el papa que manda más que el rey. Y que le vi yo pintado, 71 00:06:57,000 --> 00:07:03,000 en un santo mugrande, sentado en su coche, que era como una butaca, y lo llevaban en vez de mulas 72 00:07:03,000 --> 00:07:10,000 un tiro de carcas. Cura según Bismarck. Y lo cual que le iban espantando las moscas con un paraguas, 73 00:07:10,000 --> 00:07:17,000 que parecía cosa de teatro. ¡Hombre, si sabré yo!». Se acaloró el debate. Celedonio defendía 74 00:07:17,000 --> 00:07:22,000 las costumbres de la iglesia primitiva. Bismarck estaba por todos los esplendores del culto. 75 00:07:22,000 --> 00:07:28,000 Celedonio amenazó al campanero interino con pedirle la dimisión. El de la traya aludió 76 00:07:28,000 --> 00:07:34,000 embozadamente a ciertas bofetadas probables pa embajando. Pero una campana que sonó en el 77 00:07:34,000 --> 00:07:41,000 tejado de la catedral les llamó al orden. «¡El Laudes!», gritó Celedonio. «¡Toca, que avisan!». 78 00:07:41,000 --> 00:07:45,000 Y Bismarck empuñó el cordel y azotó el metal con la porra del formidable badajo. 79 00:07:45,000 --> 00:07:51,000 Tembló el aire y el delantero cerró los ojos, mientras Celedonio hacía alarde de su 80 00:07:51,000 --> 00:07:58,000 imperturbable serenidad oyendo, como si estuviera a dos leguas, las campanadas graves, poderosas, 81 00:07:58,000 --> 00:08:03,000 que el viento arrebataba de la torre para llevar sus vibraciones por encima de Betusta a la sierra 82 00:08:03,000 --> 00:08:09,000 vecina y a los extensos campos, que brillaban a lo lejos, verdes todos, con cien matices. 83 00:08:10,000 --> 00:08:16,000 Empezaba el otoño. Los prados renacían. La hierba había crecido fresca y vigorosa con las 84 00:08:16,000 --> 00:08:22,000 últimas lluvias de septiembre. Los castañedos, robledales y pomares, que en ondanadas y laderas 85 00:08:22,000 --> 00:08:28,000 se extendían sembrando por el ancho valle, se destacaban sobre prados y maizales con tonos 86 00:08:28,000 --> 00:08:35,000 oscuros. La paja del trigo, escaso, amarillaba entre tanta verdura. Las casas de labranza y 87 00:08:35,000 --> 00:08:41,000 algunas quintas de recreo, blancas todas, esparcidas por sierra y valle reflejaban la 88 00:08:41,000 --> 00:08:46,000 luz como espejos. Aquel verde esplendoroso con tornasoles dorados y de plata se apagaba en la 89 00:08:46,000 --> 00:08:52,000 sierra, como si cubriera su falda y su cumbre la sombra de una nube invisible. Y un tinte rojizo 90 00:08:52,000 --> 00:08:58,000 aparecía entre las calvicies de la vegetación, menos vigorosa y variada que en el valle. 91 00:08:58,000 --> 00:09:05,000 La sierra estaba en noroeste, y por el sur, que dejaba libre a la vista, se alejaba el horizonte, 92 00:09:05,000 --> 00:09:11,000 señalado por siluetas de montañas desvanecidas en la niebla que deslumbraba como polvareda luminosa. 93 00:09:11,000 --> 00:09:18,000 Al norte se adivinaba el mar detrás del arco perfecto del horizonte, bajo un cielo despejado, 94 00:09:18,000 --> 00:09:26,000 que surcaban, como naves, ligeras nubecillas de un dorado pálido. Un girón de la más leve parecía 95 00:09:26,000 --> 00:09:33,000 a la luna, apagada, flotando entre ellas en el azul blanquecino. Cerca de la ciudad, en los ruedos, 96 00:09:33,000 --> 00:09:39,000 el cultivo más intenso, de mejor abono, de mucha variedad y esmerado, producía en la tierra tonos 97 00:09:39,000 --> 00:09:46,000 de colores, sin nombre exacto, dibujándose sobre el fondo pardo oscuro de la tierra constantemente 98 00:09:46,000 --> 00:09:52,000 removida y bien regada. Alguien subía por el caracol. Los dos billetes se miraron estupefactos. 99 00:09:52,000 --> 00:10:00,000 ¿Quién era el osado? ¿Será Chiripa? Preguntó Celedonio entreairado y temeroso. No, es un carca. 100 00:10:00,000 --> 00:10:06,000 ¿No oyes el manteo? Bismarck tenía razón. El roce de la tela con la piedra producía un rumor 101 00:10:06,000 --> 00:10:12,000 silbante, como el de una voz apagada que impusiera silencio. El manteo apareció por el escotillón. 102 00:10:13,000 --> 00:10:19,000 Era el de don Fermín de Paz, magistral de aquella santa iglesia catedral y provisor del obispo. 103 00:10:19,000 --> 00:10:27,000 El delantero sintió escalofríos. Pensó, ¿vendrá a pegarnos? No había motivo, pero eso no importaba. 104 00:10:27,000 --> 00:10:34,000 Él vivía acostumbrado a recibir bofetadas y puntapiés sin saber por qué. A todo poderoso, 105 00:10:34,000 --> 00:10:39,000 y para el don Fermín era un personaje de los más empingorotados. Se le figuraba Bismarck 106 00:10:39,000 --> 00:10:46,000 usando y abusando de la autoridad de repartir cachetes. No discutía la legitimidad de esta 107 00:10:46,000 --> 00:10:51,000 prerrogativa. No hacía más que huir de los grandes de la tierra, entre los que figuraban 108 00:10:51,000 --> 00:10:58,000 los sacristanes y los polizones. Se avenía esta ley, cuyos efectos procuraba evitar. Si él hubiera 109 00:10:58,000 --> 00:11:06,000 sido señor, alcalde, canónigo, fontanero, guarda del jardín botánico, empleado en casillas, sereno, 110 00:11:06,000 --> 00:11:13,000 algo grande en suma, hubiera hecho lo mismo, dar cada puntapié. No era más que Bismarck un 111 00:11:13,000 --> 00:11:20,000 delantero y sabía su oficio, huir de los maignates de Betusta. Pero allí no había modo de escapar, 112 00:11:20,000 --> 00:11:26,000 o tirarse por la ventana o esperar ennublado. El caracol estaba interceptado por el canónigo. 113 00:11:26,000 --> 00:11:31,000 Bismarck no tuvo más recurso que hacerse un ovillo, esconderse detrás de la bamba, 114 00:11:31,000 --> 00:11:34,000 encaramado en una viga, y aguardar así los acontecimientos. 115 00:11:36,000 --> 00:11:42,000 Celedonio no extrañaba aquella visita. Recordaba haber visto muchas tardes al señor magistral subir 116 00:11:42,000 --> 00:11:48,000 a la torre antes o después de coro. ¿Qué iba a hacer allí aquel señor tan respetable? Esto 117 00:11:48,000 --> 00:11:54,000 preguntaban los ojos del delantero a los del acólito. También lo sabía Celedonio, pero callaba 118 00:11:54,000 --> 00:12:00,000 y sonreía, complaciéndose en el pavor de su amigo. El continente altivo del Monaguillo se 119 00:12:00,000 --> 00:12:06,000 había convertido en humilde actitud. Su rostro se había revestido de repente de la expresión 120 00:12:06,000 --> 00:12:12,000 oficial. Celedonio tenía doce o trece años y ya sabía ajustar los músculos de su cara de 121 00:12:12,000 --> 00:12:19,000 chato a las exigencias de la liturgia. Sus ojos eran grandes, de un castaño sucio, y cuando el 122 00:12:19,000 --> 00:12:25,000 pillastre se creía en funciones eclesiásticas, los movía con afectación, de abajo arriba, 123 00:12:25,000 --> 00:12:30,000 de arriba abajo, imitando a muchos sacerdotes y beatas que conocía y trataba. 124 00:12:30,000 --> 00:12:37,000 Pero, sin pensarlo, daba una intención lúbrica y cínica a su mirada, como una meretriz de calleja, 125 00:12:37,000 --> 00:12:42,000 que anuncia su triste comercio con los ojos, sin que la policía pueda reivindicar los derechos 126 00:12:42,000 --> 00:12:48,000 de la moral pública. La boca muy abierta y desdentada seguía a su manera los aspavientos 127 00:12:48,000 --> 00:12:55,000 de los ojos. Y Celedonio, en su expresión de humildad beatífica, pasaba del feo tolerable 128 00:12:55,000 --> 00:13:02,000 al feo asqueroso. Así como en las mujeres de su edad, se anuncian por asomos de contornos 129 00:13:02,000 --> 00:13:08,000 turgentes las elegantes líneas del sexo, en el acólito sin órdenes se podía adivinar futura 130 00:13:08,000 --> 00:13:13,000 y próxima perversión de instintos naturales, provocada ya por aberraciones de una educación 131 00:13:13,000 --> 00:13:20,000 torcida. Cuando quería imitar, bajo la sultana manchada de cera, los acompasados y ondulantes 132 00:13:20,000 --> 00:13:26,000 movimientos de don Anacleto, familiar del obispo, creyendo manifestar así su vocación, 133 00:13:26,000 --> 00:13:32,000 Celedonio se movía y gesticulaba como hembra desfachatada, sirena de cuartel. Esto ya lo 134 00:13:32,000 --> 00:13:38,000 había notado el palomo, empleado laico de la catedral, perrero, según mal nombre de su oficio. 135 00:13:38,000 --> 00:13:44,000 Pero no se había atrevido a comunicar sus aprensiones a ningún superior, obedeciendo a 136 00:13:44,000 --> 00:13:51,000 un criterio, merced al cual había desempeñado treinta años seguidos con dignidad y prestigio sus 137 00:13:51,000 --> 00:13:57,000 funciones complejas de aseo y vigilancia. En presencia del magistral, Celedonio había 138 00:13:57,000 --> 00:14:03,000 cruzado los brazos e inclinado la cabeza, después de apearse de la ventana. Aquel don Fermín que 139 00:14:03,000 --> 00:14:08,000 allá abajo en la calle de la Rúa parecía un escarabajo, ¡qué grande se mostraba ahora a los 140 00:14:08,000 --> 00:14:14,000 ojos humillados del monaguillo y a los aterrados ojos de su compañero! Celedonio apenas le 141 00:14:14,000 --> 00:14:20,000 llegaba la cintura al canónigo. Veía en frente de sí la sotana tersa de pliegues escultóricos, 142 00:14:20,000 --> 00:14:28,000 rectos, simétricos, una sotana de medio tiempo, de rico castor delgado, y sobre ella flotaba el 143 00:14:28,000 --> 00:14:35,000 manteo de seda, abundante, de muchos pliegues y vuelos. Bismarck, detrás de la bamba, no veía 144 00:14:35,000 --> 00:14:42,000 del canónigo más que los bajos y los admiraba. Aquello era, señorío, ni una mancha. Los pies 145 00:14:42,000 --> 00:14:47,000 parecían los de una dama. Calzaba media morada, como si fueran de obispo, y el zapato era de 146 00:14:47,000 --> 00:14:54,000 esmerada labor, y piel muy fina, y lucía hebilla de plata, sencilla pero elegante, que decía muy 147 00:14:54,000 --> 00:15:00,000 bien sobre el color de la media. Si los billetes hubieran usado mirar cara a cara a don Fermín, 148 00:15:00,000 --> 00:15:07,000 le hubieran visto, al asomarse en el campanario, serio, cejijunto, al notar la presencia de los 149 00:15:07,000 --> 00:15:12,000 campaneros, levemente turbado, y enseguida sonriente, con una suavidad resbaladiza en la 150 00:15:12,000 --> 00:15:19,000 mirada y una bondad estereotipada en los labios. Tenía razón el delantero. De paz no se pintaba. 151 00:15:19,000 --> 00:15:27,000 Más bien parecía estucado. En efecto, su tez blanca tenía los reflejos del estuco. En los pómulos, 152 00:15:27,000 --> 00:15:33,000 un tanto avanzados, bastante para dar energía y expresión característica al rostro, sin afearlo, 153 00:15:33,000 --> 00:15:39,000 había un ligero encarnado que a veces tiraba el color del alzacuello y de las medias. No era 154 00:15:39,000 --> 00:15:45,000 pintura, ni el color de la salud, ni pregonero del alcohol. Era el rojo que brota en las mejillas al 155 00:15:45,000 --> 00:15:51,000 calor de las palabras de amor o de vergüenza, que se pronuncian cerca de ellas, palabras que 156 00:15:51,000 --> 00:15:57,000 parecen imanes que atraen el hierro de la sangre. Esta especie de congestión también la causa el 157 00:15:57,000 --> 00:16:04,000 orgasmo de pensamientos del mismo estilo. En los ojos del magistral, verdes, con pintas que parecían 158 00:16:04,000 --> 00:16:11,000 polvo de rapé. Lo más notable era la suavidad del Iken. Pero en ocasiones, de medio de aquella 159 00:16:11,000 --> 00:16:17,000 crasitud pegajosa, salía un resplandor punzante, que era una sorpresa desagradable, como una aguja 160 00:16:17,000 --> 00:16:23,000 en una almohada de plumas. Aquella mirada la resistían pocos. A unos les daba miedo, a otros 161 00:16:23,000 --> 00:16:29,000 asco. Pero cuando alguna ondad la sufría, el magistral la humillaba cubriéndola con el telón 162 00:16:29,000 --> 00:16:35,000 carnoso de unos párpados anchos, gruesos, insignificantes, como es siempre la carne 163 00:16:35,000 --> 00:16:41,000 informe. La nariz larga, recta, sin corrección ni dignidad, también era sobrada de carne hacia el 164 00:16:41,000 --> 00:16:48,000 extremo, y se inclinaba como árbol bajo el peso de excesivo fruto. Aquella nariz era la obra muerta 165 00:16:48,000 --> 00:16:54,000 en aquel rostro todo expresión, aunque escrito en griego, porque no era fácil leer y traducir lo 166 00:16:54,000 --> 00:17:00,000 que el magistral sentía y pensaba. Los labios largos y delgados, finos, pálidos, parecían 167 00:17:00,000 --> 00:17:05,000 obligados a vivir comprimidos por la barba que tendía a subir, amenazando para la vejez, 168 00:17:05,000 --> 00:17:12,000 aún lejana, en tablar relaciones con la punta de la nariz claudicante. Por entonces no daba 169 00:17:12,000 --> 00:17:17,000 el rostro este defecto apariencias de vejez, sino expresión de prudencia, de la que tocan 170 00:17:17,000 --> 00:17:24,000 cobarde hipocresía y anuncia frío y calculador egoísmo. Podía asegurarse que aquellos labios 171 00:17:24,000 --> 00:17:30,000 guardaban como un tesoro la mejor palabra, la que jamás se pronuncia. La barba, puntiaguda y 172 00:17:30,000 --> 00:17:36,000 levantisca, semejaba al candado de aquel tesoro. La cabeza, pequeña y bien formada, de espeso 173 00:17:36,000 --> 00:17:42,000 cabello negro muy recortado, descansaba sobre un robusto cuello, blanco, de recios músculos, 174 00:17:42,000 --> 00:17:48,000 un cuello de atleta, proporcionado al tronco y extremidades del fornido canónigo, que hubiera 175 00:17:48,000 --> 00:17:54,000 sido en su aldea el mejor jugador de bolos, el mozo de más partido, y, al lucir entallada levita, 176 00:17:54,000 --> 00:18:01,000 el más apuesto azotacalles de Betusta. Como si se tratara de un personaje, el magistral saludó 177 00:18:01,000 --> 00:18:07,000 a Celedonio doblando graciosamente el cuerpo y extendiendo hacia él la mano derecha, blanca, 178 00:18:07,000 --> 00:18:14,000 fina, de muy afilados dedos, no menos cuidada que si fuera la de aristocrática señora. 179 00:18:14,000 --> 00:18:21,000 Celedonio contestó con una genuflexión como las de ayudar a misa. Bismarck, oculto, 180 00:18:21,000 --> 00:18:26,000 vio con espanto que el canónigo sacaba de un bolsillo interior de la sotana un tubo que a 181 00:18:26,000 --> 00:18:32,000 él le pareció de oro. Vio que el tubo se dejaba estirar como si fuera de goma, y se convertía en 182 00:18:32,000 --> 00:18:38,000 dos, y luego en tres, todos seguidos, pegados. Indudablemente, aquello era un cañón chico, 183 00:18:38,000 --> 00:18:44,000 suficiente para acabar con un delantero tan insignificante como él. No, era un fusil, 184 00:18:44,000 --> 00:18:50,000 porque el magistral lo acercaba a la cara y hacía con él puntería. Bismarck respiró, 185 00:18:50,000 --> 00:18:56,000 no iba con su personilla que él disparó. Apuntaba el carca hacia la calle, asomado a una ventana. 186 00:18:57,000 --> 00:19:03,000 El acólito, de puntillas, sin hacer ruido, se había acercado por detrás al provisor y 187 00:19:03,000 --> 00:19:08,000 procuraba seguir la dirección del catalejo. Celedonio era un monaguillo de mundo. Entraba 188 00:19:08,000 --> 00:19:13,000 como amigo de confianza en las mejores casas de Betusta. Y si supiera que Bismarck tomaba 189 00:19:13,000 --> 00:19:20,000 un anteojo por un fusil, se le reiría las narices. Uno de los recreos solitarios de 190 00:19:20,000 --> 00:19:25,000 don Fermín de Paz consistía en subir a las alturas. Era montañés y por instinto buscaba 191 00:19:25,000 --> 00:19:31,000 las cumbres de los montes y los campanarios de las iglesias. En todos los países que había 192 00:19:31,000 --> 00:19:37,000 visitado, había subido a la montaña más alta, y si no la sabía, a la más soberbia torre. No 193 00:19:37,000 --> 00:19:42,000 se daba por enterado de cosa que no viese a vista de pájaro, abarcándola por completo y desde arriba. 194 00:19:42,000 --> 00:19:48,000 Cuando iba a las aldeas acompañando al obispo en su visita, siempre había de emprender, 195 00:19:48,000 --> 00:19:55,000 a pie o a caballo, como se pudiera, una excursión a lo más empingorotado. En la provincia, cuya 196 00:19:55,000 --> 00:20:01,000 capital era Betusta, abundaban por todas partes montes de los que se pierden entre nubes. Pues a 197 00:20:01,000 --> 00:20:07,000 los más arduos y elevados ascendía el magistral, dejando atrás al más robusto andarín, al más 198 00:20:07,000 --> 00:20:14,000 experto montañés. Cuanto más subía, más ansiaba subir. En vez de fatiga sentía fiebre, que les 199 00:20:14,000 --> 00:20:19,000 daba vigor de acero a las piernas y aliento de foragua a los pulmones. Llegar a lo más alto era 200 00:20:19,000 --> 00:20:26,000 un triunfo voluptuoso para De Paz. Ver muchas leguas de tierra, columbrar el mar lejano, contemplar 201 00:20:26,000 --> 00:20:32,000 a sus pies los pueblos como si fueran juguetes, imaginarse a los hombres como infusorios, ver 202 00:20:32,000 --> 00:20:38,000 pasar un águila o un vilano, según los parajes, debajo de sus ojos, enseñándole el rostro dorado 203 00:20:38,000 --> 00:20:44,000 por el sol. Mirar las nubes desde arriba eran inmensos placeres de su espíritu altanero, que 204 00:20:44,000 --> 00:20:50,000 De Paz se procuraba siempre que podía. Entonces sí que en sus mejillas había fuego y en sus ojos 205 00:20:50,000 --> 00:20:56,000 dardos. En Betusta no podía saciar esta pasión. Tenía que contentarse con subir algunas veces a 206 00:20:56,000 --> 00:21:02,000 la torre de la catedral. Solía hacerlo a la hora del coro, por la mañana o por la tarde, según le 207 00:21:02,000 --> 00:21:07,000 convenía. Celedonio, que en alguna ocasión, aprovechando un descuido, había mirado por el 208 00:21:07,000 --> 00:21:13,000 anteojo del provisor, sabía que era de poderosa atracción. Desde los segundos corredores, mucho 209 00:21:13,000 --> 00:21:19,000 más altos que el campanario, había visto perfectamente a la regenta, una guapísima señora, 210 00:21:19,000 --> 00:21:26,000 pasearse, leyendo un libro, por su huerta que se llamaba el Parque de los Ozores. Sí, señor, la 211 00:21:26,000 --> 00:21:32,000 había visto como si pudiera tocarla con la mano. Y eso que su palacio estaba en la rinconada de la 212 00:21:32,000 --> 00:21:38,000 Plaza Nueva, bastante lejos de la torre, pues tenía en medio la plazuela de la catedral, la calle de 213 00:21:38,000 --> 00:21:44,000 la Rúa y la de San Pelayo. ¿Qué más? Con aquel anteojo se veía un poco del villar del casino, 214 00:21:44,000 --> 00:21:50,000 que estaba junto a la iglesia de Santa María, y él, Celedonio, había visto pasar las bolas de 215 00:21:50,000 --> 00:21:55,000 marfil rodando por la mesa. Y sin el anteojo, ¡quía!, en cuanto se veía el balcón como un 216 00:21:55,000 --> 00:22:02,000 ventanillo de una grillera. Mientras el acólito hablaba, así, en voz baja, a Bismarck, que se 217 00:22:02,000 --> 00:22:08,000 había atrevido a acercarse, seguro de que no había peligro, el magistral, olvidado de los campaneros, 218 00:22:08,000 --> 00:22:14,000 paseaba lentamente sus miradas por la ciudad, escudriñando sus rincones, levantando con la 219 00:22:14,000 --> 00:22:20,000 imaginación los techos, aplicando su espíritu a aquella inspección minuciosa, como el naturalista 220 00:22:20,000 --> 00:22:26,000 estudia con poderoso microscopio las pequeñeces de los cuerpos. No miraba los campos, no contemplaba 221 00:22:26,000 --> 00:22:33,000 la lontananza de montes y nubes. Sus miradas no salían de la ciudad. Betusta era su pasión y su 222 00:22:33,000 --> 00:22:40,000 presa. Mientras los demás le tenían por sabio teólogo, filósofo y jurisconsulto, él estimaba 223 00:22:40,000 --> 00:22:47,000 sobre toda su ciencia de Betusta. La conocía palmo a palmo, por dentro y por fuera, por el alma y por 224 00:22:47,000 --> 00:22:53,000 el cuerpo. Había escudriñado los rincones de las conciencias y los rincones de las casas. Lo que 225 00:22:53,000 --> 00:22:59,000 sentía en presencia de la heroica ciudad era Gula. Hacía su anatomía, no como el filósofo que sólo 226 00:22:59,000 --> 00:23:06,000 quiere estudiar, sino como el gastrónomo que busca los bocados apetitosos. No aplicaba el escalpelo, 227 00:23:06,000 --> 00:23:13,000 sino el trinchante. Bastante resignación era contentarse, por ahora, con Betusta. De paz había 228 00:23:13,000 --> 00:23:20,000 soñado con más altos destinos, y aún no renunciaba a ellos. Como recuerdos de un poema heroico leído 229 00:23:20,000 --> 00:23:25,000 en la juventud con entusiasmo. Guardaba en la memoria brillantes cuadros que la ambición había 230 00:23:25,000 --> 00:23:31,000 pintado en su fantasía. En ellos se contemplaba oficiando de pontifical en Toledo y asistiendo 231 00:23:31,000 --> 00:23:37,000 en Roma a un cónclave de cardenales. Ni la tiara le pareciera demasiado ancha. Todo estaba en el 232 00:23:37,000 --> 00:23:43,000 camino. Lo importante era seguir andando. Pero estos sueños, según pasaba el tiempo, se iban 233 00:23:43,000 --> 00:23:51,000 haciendo más y más vaporosos, como si se alejaran. Así son las perspectivas de la esperanza, pensaba 234 00:23:51,000 --> 00:23:57,000 el magistral. Cuanto más nos acercamos al término de nuestra ambición, más distante parece el objeto 235 00:23:57,000 --> 00:24:02,000 deseado, porque no está en lo porvenir, sino en lo pasado. Lo que vemos delante es un espejo que 236 00:24:02,000 --> 00:24:09,000 refleja el cuadro soñador que se queda atrás, en el lejano día del sueño. No renunciaba a subir, 237 00:24:09,000 --> 00:24:15,000 a llegar cuanto más arriba pudiese. Pero cada día pensaba menos en estas vaguedades de la ambición 238 00:24:15,000 --> 00:24:21,000 a largo plazo, propias de la juventud. Había llegado a los treinta y cinco años, y la codicia 239 00:24:21,000 --> 00:24:27,000 del poder era más fuerte y menos idealista. Se contentaba con menos, pero lo quería con más 240 00:24:27,000 --> 00:24:33,000 fuerza. Lo necesitaba más cerca. Era el hambre que no espera, la sed en el desierto que abraza, 241 00:24:33,000 --> 00:24:38,000 y se satisface en el charco impuro, sin aguardar a descubrir la fuente que está lejos, en lugar 242 00:24:38,000 --> 00:24:45,000 desconocido. Sin confesárselo, sentía a veces desmayos de la voluntad y de la fe en sí mismo, 243 00:24:45,000 --> 00:24:51,000 que le daban escalofríos. Pensaba en tales momentos que acaso él no sería jamás nada de 244 00:24:51,000 --> 00:24:56,000 aquello a que había aspirado, que tal vez el límite de su carrera sería el estado actual o 245 00:24:56,000 --> 00:25:03,000 un mal obispado en la vejez, todo un sarcasmo. Cuando estas ideas le sobrecogían, para vencerlas 246 00:25:03,000 --> 00:25:08,000 y olvidarlas entregaba con furor al goce de lo presente, del poderío que tenía en la mano. 247 00:25:08,000 --> 00:25:14,000 Devoraba su presa, la vetusta levítica, como el león enjaulado en los pedazos ruines de carne 248 00:25:14,000 --> 00:25:21,000 que el domador le arroja. Concentrada su ambición entonces en punto concreto y tangible, era mucho 249 00:25:21,000 --> 00:25:27,000 más intensa. La energía de su voluntad no encontraba obstáculo capaz de resistir en toda 250 00:25:27,000 --> 00:25:33,000 la diócesis. Él era el amo del amo. Tenía al obispo en una garra, prisionero voluntario, que 251 00:25:33,000 --> 00:25:39,000 ni se daba cuenta de sus prisiones. En tales días el provisor era un huracán eclesiástico, 252 00:25:39,000 --> 00:25:46,000 un castigo bíblico, un azote de Dios sancionado por su ilustrísima. Estas crisis del ánimo solían 253 00:25:46,000 --> 00:25:53,000 provocar las noticias del personal. El nombramiento de un obispo joven, por ejemplo, echaba sus cuentas. 254 00:25:53,000 --> 00:26:00,000 Él estaba muy atrasado, no podría llegar a ciertas grandezas de la jerarquía. Esto pensaba, 255 00:26:00,000 --> 00:26:05,000 en tanto que el beneficiado don custodio le aborrecía principalmente porque era magistral 256 00:26:05,000 --> 00:26:11,000 desde los treinta. Don Fermín contemplaba la ciudad. Era una presa que le disputaban, 257 00:26:11,000 --> 00:26:16,000 pero que acabaría de devorar él solo. ¿Qué? ¿También a aquel mezquino imperio habían de 258 00:26:16,000 --> 00:26:23,000 arrancarle? No, era suyo. Lo había ganado en buena lid. ¿Para qué eran necios? También 259 00:26:23,000 --> 00:26:29,000 el magistral se le subía la altura a la cabeza. También él veía a los betustenses como escarabajos. 260 00:26:29,000 --> 00:26:35,000 Sus viviendas viejas y necruzcas, aplastadas, las creían los vanidosos ciudadanos palacios, 261 00:26:35,000 --> 00:26:42,000 y eran madrigueras, cuevas, montones de tierra, labor de topo. ¿Qué habían hecho los dueños 262 00:26:42,000 --> 00:26:48,000 de aquellos palacios viejos y arruinados de la ecimada que él tenía allí a sus pies? ¿Qué 263 00:26:48,000 --> 00:26:56,000 habían hecho? Heredar. ¿Y él? ¿Qué había hecho él? Conquistar. Cuando era su ambición de joven la 264 00:26:56,000 --> 00:27:01,000 que chisporroteaba en su alma, don Fermín encontraba estrecho el recinto de Betusta. El 265 00:27:01,000 --> 00:27:07,000 que había predicado en Roma, que había olfateado y gustado el incienso de la alabanza en muy altas 266 00:27:07,000 --> 00:27:13,000 regiones por breve tiempo, se creía postergado en la catedral betustense. Pero otras veces, 267 00:27:13,000 --> 00:27:19,000 las más, era el recuerdo de sus sueños de niño, precoz para ambicionar, el que le asaltaba. Y 268 00:27:19,000 --> 00:27:25,000 entonces veía en aquella ciudad, que se humillaba sus plantas enrededor, el colmo de sus deseos más 269 00:27:25,000 --> 00:27:32,000 locos. Era una especie de placer material, pensaba de paz, el que sentía comparando sus ilusiones de 270 00:27:32,000 --> 00:27:38,000 la infancia con la realidad presente. Si de joven había soñado cosas mucho más altas, su dominio 271 00:27:38,000 --> 00:27:43,000 presente parecía la tierra prometida a las cavilaciones de la niñez, llenas de tardes 272 00:27:43,000 --> 00:27:50,000 solitarias y melancólicas en las praderas de los puertos. El magistral empezaba a despreciar un poco 273 00:27:50,000 --> 00:27:55,000 los años de su próxima juventud. Le parecían a veces ridículos sus ensueños, y la conciencia 274 00:27:55,000 --> 00:28:01,000 no se complacía en repasar todos los actos de aquella época de pasiones reconcentradas, poco 275 00:28:01,000 --> 00:28:08,000 y mal satisfechas. Prefería a las más veces recrear el espíritu, contemplando lo pasado en lo más 276 00:28:08,000 --> 00:28:14,000 remoto del recuerdo. Su niñez le enternecía, su juventud le disgustaba como el recuerdo de una 277 00:28:14,000 --> 00:28:19,000 mujer, que fue muy querida, que nos hizo cometer mil locuras, y que hoy nos parece digna de olvido 278 00:28:19,000 --> 00:28:26,000 y desprecio. Aquello que él llamaba placer material, y tenía mucho de pueril, era el consuelo de su 279 00:28:26,000 --> 00:28:33,000 alma en los frecuentes decaimientos del ánimo. El magistral había sido pastor en los puertos 280 00:28:33,000 --> 00:28:39,000 de Tarsa, y era el mismo que ahora mandaba a su manera en Betusta. En este salto de la imaginación 281 00:28:39,000 --> 00:28:44,000 estaba la esencia de aquel placer intenso, infantil y material, que gozaba de paz como 282 00:28:44,000 --> 00:28:51,000 un pecado de lastivia. Cuántas veces en el púlpito, ceñido al robusto y airoso cuerpo 283 00:28:51,000 --> 00:28:57,000 al roquete, cándido y rizado, bajo la señoril muceta, viendo allá abajo, en el rostro de todos 284 00:28:57,000 --> 00:29:02,000 los fieles, la admiración y el encanto, había tenido que suspender el vuelo de su elocuencia, 285 00:29:02,000 --> 00:29:09,000 porque le ahogaba el placer y le cortaba la voz en la garganta. Mientras el auditorio aguardaba 286 00:29:09,000 --> 00:29:15,000 en silencio, respirando apenas, a que la emoción religiosa permitiera al orador continuar. Él 287 00:29:15,000 --> 00:29:21,000 oía como un éxtasis de autonatría el chisporroteo de los cirios y de las lámparas. Aspiraba con 288 00:29:21,000 --> 00:29:27,000 voluptuosidad extraña el ambiente embalsamado por el incienso de la capilla mayor y por las 289 00:29:27,000 --> 00:29:33,000 emanaciones calientes y aromáticas que subían de las damas que le rodeaban. Sentía como murmullo 290 00:29:33,000 --> 00:29:39,000 de la brisa en las hojas de un bosque el contenido crujir de la seda, el aleteo de los abanicos. Y en 291 00:29:39,000 --> 00:29:45,000 aquel silencio de la atención que esperaba, delirante, creía comprender y gustaba una adoración 292 00:29:45,000 --> 00:29:50,000 muda que subía a él. Y estaba seguro de que en tal momento pensaban los fieles en el orador 293 00:29:50,000 --> 00:29:57,000 esperto, elegante, de voz melodiosa, de correctos ademanes a quien oían y veían, no en el dios de 294 00:29:57,000 --> 00:30:03,000 que les hablaba. Entonces sí que, sin poder el desechar aquellos recuerdos, se le presentaba 295 00:30:03,000 --> 00:30:09,000 su infancia en los puertos, aquellas tardes de su vida de pastor melancólico y meditabundo. Horas 296 00:30:09,000 --> 00:30:15,000 y horas, hasta el crepúsculo, pasaba soñando despierto, en una cumbre, oyendo las esquilas 297 00:30:15,000 --> 00:30:22,000 del ganado esparcido por el cueto. ¿Y qué soñaba? Que allá, allá abajo, en el ancho mundo, muy lejos, 298 00:30:22,000 --> 00:30:29,000 había una ciudad inmensa, como cien veces el lugar de Tarsa, y más. Aquella ciudad se llamaba Betusta. 299 00:30:30,000 --> 00:30:36,000 Era mucho mayor que San Gil de la Llana, la cabeza del partido, que él tampoco había visto. En la 300 00:30:36,000 --> 00:30:42,000 gran ciudad colocaba el maravillas que halagaban el sentido, y llenaban la soledad de su espíritu 301 00:30:42,000 --> 00:30:47,000 inquieto. Desde aquella infancia ignorante y visionaria, al momento en que se contemplaba 302 00:30:47,000 --> 00:30:54,000 el predicador, no había intervalo. Se veía niño y se veía magistral. Lo presente era la realidad 303 00:30:54,000 --> 00:31:00,000 del sueño de la niñez, y de esto gozaba. Emociones semejantes ocupaban su alma, mientras el catalejo, 304 00:31:00,000 --> 00:31:07,000 reflejando con vivos resplandores los rayos del sol, se movía lentamente pasando la visual de 305 00:31:07,000 --> 00:31:14,000 tejado en tejado, de ventana en ventana, de jardín en jardín. Alrededor de la catedral se extendía, 306 00:31:14,000 --> 00:31:20,000 en estrecha zona, el primitivo recinto de Betusta. Comprendía lo que se llamaba el barrio de la 307 00:31:20,000 --> 00:31:27,000 Encimada, y dominaba todo el pueblo que se había ido estirando por noroeste y por sudeste. Desde 308 00:31:27,000 --> 00:31:32,000 la torre se veía, en algunos patios y jardines de casas viejas y ruinosas, restos de la antigua 309 00:31:32,000 --> 00:31:39,000 muralla, convertidos en terrados o paredes medianeras, entre huertos y corrales. La Encimada 310 00:31:39,000 --> 00:31:45,000 era el barrio noble, y el barrio pobre de Betusta. Los más linajudos y los más andrajosos vivían allí, 311 00:31:45,000 --> 00:31:53,000 cerca unos de otros, aquellos a sus anchas, los otros apiñados. El buen betustense era de la 312 00:31:53,000 --> 00:31:59,000 Encimada. Algunos fatuos estimaban en mucho la propiedad de una casa. Por miserable que fuera, 313 00:31:59,000 --> 00:32:05,000 en la parte alta de la ciudad, a la sombra de la catedral, o de Santa María la Mayor, o de San Pedro, 314 00:32:05,000 --> 00:32:10,000 las dos antiquísimas iglesias vecinas de la Basílica, y parroquias que se dividían el 315 00:32:10,000 --> 00:32:16,000 noble territorio de la Encimada. El magistral veía a sus pies el barrio linajudo, compuesto 316 00:32:16,000 --> 00:32:23,000 de caserones con ínfulas de palacios, conventos grandes como pueblos, y tugurios donde se amontonaba 317 00:32:23,000 --> 00:32:29,000 la plebe betustense. Demasiado pobre para poder habitar las barriadas nuevas allá abajo, en el 318 00:32:29,000 --> 00:32:36,000 campo del sol, al sudeste, donde la fábrica vieja levantaba sus augustas chimeneas, enrededor de las 319 00:32:36,000 --> 00:32:42,000 cuales un pueblo de obreros había surgido. Casi todas las calles de la Encimada eran estrechas, 320 00:32:42,000 --> 00:32:49,000 tortuosas, húmedas, sin sol. Crecía en algunas la hierba. La limpieza de aquellas en que predominaba 321 00:32:49,000 --> 00:32:55,000 el vecindario noble, o de tales pretensiones por lo menos, era triste, casi miserable, 322 00:32:55,000 --> 00:33:00,000 como la limpieza de las cocinas pobres de los hospicios. Parecía que la escoba municipal y 323 00:33:00,000 --> 00:33:06,000 la escoba de la nobleza pulcra habían dejado en aquellas plazuelas y callejas las huellas que 324 00:33:06,000 --> 00:33:14,000 el cepillo deja en el paño raído. Había por allí muy pocas tiendas y no muy lucidas. Desde la torre 325 00:33:14,000 --> 00:33:19,000 se veía la historia de las clases privilegiadas, contada por piedras y adobes en el recinto viejo 326 00:33:19,000 --> 00:33:26,000 de Betusta. La iglesia ante todo. Los conventos ocupaban cerca de la mitad del terreno. Santo 327 00:33:26,000 --> 00:33:31,000 Domingo solo tomaba una quinta parte del área total de la Encimada. Seguía en tamaño las 328 00:33:31,000 --> 00:33:36,000 recoletas, donde se habían reunido en tiempo de la revolución de septiembre dos comunidades de 329 00:33:36,000 --> 00:33:42,000 monjas, que juntas eran diez, y ocupaban con su convento y huerto la sexta parte del barrio. 330 00:33:42,000 --> 00:33:48,000 Verdad era que San Vicente estaba convertido en cuartel, y dentro de sus muros retumbaba 331 00:33:48,000 --> 00:33:54,000 la indiscreta voz de la corneta, profanación constante del sagrado silencio secular. Del 332 00:33:54,000 --> 00:33:59,000 convento ampuloso y plateresco de las Clarisas había hecho el Estado un edificio para toda clase 333 00:33:59,000 --> 00:34:05,000 de oficinas. Y en cuanto a San Benito, era lóbrega prisión de malseguros delincuentes. 334 00:34:05,000 --> 00:34:12,000 Todo esto era triste. Pero el magistral que veía, con amargura en los labios estos despojos de que 335 00:34:12,000 --> 00:34:17,000 le daba elocuente representación en catalejo, podía abrir el pecho al consuelo y a la esperanza 336 00:34:17,000 --> 00:34:23,000 contemplando, fuera del barrio noble, al oeste y al norte, gráficas señales de la fe rediviva, 337 00:34:23,000 --> 00:34:29,000 en los alrededores de Betusta, donde construía la piedad nuevas moradas para la vida conventual, 338 00:34:29,000 --> 00:34:36,000 más lujosas, más elegantes que las antiguas, si no tan sólidas ni tan grandes. La revolución 339 00:34:36,000 --> 00:34:41,000 había derribado, había robado, pero la restauración, que no podía restituir, 340 00:34:41,000 --> 00:34:46,000 alentaba el espíritu que redificaba. Y ya las hermanitas de los pobres tenían coronado el 341 00:34:46,000 --> 00:34:52,000 edificio de su propiedad, Tacita de Plata, que brillaba cerca del Espolón, al oeste, 342 00:34:52,000 --> 00:34:58,000 no lejos de los palacios y chalets de la colonia, o sea, el barrio nuevo de los americanos y 343 00:34:58,000 --> 00:35:05,000 comerciantes del reino. Hacia el norte, entre prados de terciopelo tupido, de un verde oscuro 344 00:35:05,000 --> 00:35:10,000 fuerte, se levantaba la blanca fábrica que con sumas fabulosas construía en las salesas, 345 00:35:10,000 --> 00:35:17,000 por ahora arrinconadas dentro de Betusta, cerca de los vertederos de la Encimada, casi sepultadas 346 00:35:17,000 --> 00:35:23,000 en las cloacas, en una casa vieja, que tenía por iglesia un oratorio mezquino. Allí, como en nichos, 347 00:35:23,000 --> 00:35:30,000 habitaban las herederas de muchas familias ricas y nobles. Habían dejado, en obsequio al crucificado, 348 00:35:30,000 --> 00:35:35,000 el regalo de su palacio ancho y cómodo de allá arriba, por la estrechez insana de aquella 349 00:35:35,000 --> 00:35:41,000 pocilga, mientras sus padres, hermanos y otros parientes, regalaban el perezoso cuerpo en las 350 00:35:41,000 --> 00:35:48,000 anchuras de los caseronos tristes, pero espaciosos de la Encimada. No sólo era la iglesia quien podía 351 00:35:48,000 --> 00:35:53,000 desperezarse y estirar las piernas en el recinto de Betusta, la de arriba. También los herederos 352 00:35:53,000 --> 00:36:00,000 de pergaminos y casas solariegas habían tomado para sí anchas cuadras y jardines y huertas que 353 00:36:00,000 --> 00:36:05,000 podían pasar por bosques, con relación al área del pueblo, y que en efecto se llamaban, algo 354 00:36:05,000 --> 00:36:11,000 hiperbólicamente, parques, cuando eran tan extensos como el de los Ozores y el de los Vegallana. 355 00:36:11,000 --> 00:36:18,000 Y mientras no sólo a los conventos y a los palacios, sino también a los árboles, se les dejaba campo 356 00:36:18,000 --> 00:36:24,000 abierto para alegrarse y ensancharse como querían, los míseros plebeyos, que a fuerza de pobres no 357 00:36:24,000 --> 00:36:31,000 habían podido huir los codazos del egoísmo noble o regular, vivían hacinados en casas de tierra que 358 00:36:31,000 --> 00:36:36,000 el municipio obligaba a tapar con una capa de cal. Y era de ver como aquellas casuchas, apiñadas, 359 00:36:36,000 --> 00:36:42,000 se enchufaban y saltaban unas sobre otras y se metían los tejados por los ojos, o sea, las 360 00:36:42,000 --> 00:36:48,000 ventanas. Parecían un rebaño de retozonas reses que apretadas en un camino brincan y se encaraman 361 00:36:48,000 --> 00:36:55,000 en los lomos de quien encuentran delante. A pesar de esta injusticia distributiva que 362 00:36:55,000 --> 00:37:00,000 don Fermín tenía debajo de sus ojos, sin que le irritara, el buen canónigo amaba el barrio 363 00:37:00,000 --> 00:37:06,000 de la catedral, aquel hijo predilecto de la basílica, sobre todos. La encimada era su imperio 364 00:37:06,000 --> 00:37:12,000 natural, la metrópoli del poder espiritual que ejercía. El humo y los silbidos de la fábrica le 365 00:37:12,000 --> 00:37:18,000 hacían dirigir miradas recelosas al campo del sol. Allí vivían los rebeldes, los trabajadores sucios, 366 00:37:18,000 --> 00:37:24,000 negros por el carbón y el hierro amasados con sudor, los que escuchaban con la boca abierta 367 00:37:24,000 --> 00:37:31,000 a los energúmenos que les predicaban igualtad, federación, reparto, mil absurdos. Y a él no querían 368 00:37:31,000 --> 00:37:37,000 oírle cuando les hablaba de premios celestiales, de reparaciones de ultratumba. No era que allí 369 00:37:37,000 --> 00:37:43,000 no tuviera ninguna influencia, pero la tenían los menos. Cierto que cuando allí la creencia pura, 370 00:37:43,000 --> 00:37:49,000 la fe católica arraigaba, era con robustas raíces, como con cadenas de hierro. Pero si 371 00:37:49,000 --> 00:37:56,000 moría un obrero bueno, creyente, nacían dos, tres, que ya jamás oirían hablar de resignación, 372 00:37:56,000 --> 00:38:03,000 de lealtad, de fe y obediencia. En Magistral no se hacía ilusiones. El campo del sol se les iba. 373 00:38:03,000 --> 00:38:10,000 Las mujeres defendían allí las últimas trincheras. Poco tiempo antes del día en que de paz meditaba 374 00:38:10,000 --> 00:38:15,000 así, varias ciudadanas del barrio de obreros habían querido matar a pedradas a un forastero 375 00:38:15,000 --> 00:38:21,000 que se titulaba pastor protestante. Pero estos excesos, estos paroxismos de la fe moribunda, 376 00:38:21,000 --> 00:38:28,000 más entristecían que animaban al magistral. No, aquel humo no era de incienso, subía a lo alto, 377 00:38:28,000 --> 00:38:33,000 pero no iba al cielo. Aquellos silbidos de las máquinas le parecían burlescos, 378 00:38:33,000 --> 00:38:39,000 silbidos de sátira, silbidos de látigo. Hasta aquellas chimeneas delgadas, largas 379 00:38:39,000 --> 00:38:44,000 como monumentos de una idolatría, parecían parodias de las agujas de las iglesias. 380 00:38:45,000 --> 00:38:51,000 El magistral volvía al catalejo al noroeste. Allí estaba la colonia, la vetusta novísima, 381 00:38:51,000 --> 00:38:57,000 tirada a cordel, deslumbrante de colores vivos con reflejos acerados. Parecía un pájaro de 382 00:38:57,000 --> 00:39:04,000 los bosques de América, o una India brava adornada con plumas y cintas de tonos discordantes. Igualdad 383 00:39:04,000 --> 00:39:10,000 geométrica, desigualdad, anarquía cromáticas. En los tejados todos los colores del iris como 384 00:39:10,000 --> 00:39:16,000 en los muros de Kvatana. Galerías de cristales robando a los edificios por todas partes la 385 00:39:16,000 --> 00:39:22,000 esbeltez que podía suponérseles. Alardes de piedra inoportunos, solidez afectada, 386 00:39:22,000 --> 00:39:28,000 lujo bocinglero. La ciudad del sueño de un indiano que va mezclada con la ciudad de un usurero o de 387 00:39:28,000 --> 00:39:35,000 un mercader de paños o de harinas, que se quedan y edifican despiertos. Una pulmonía posible por 388 00:39:35,000 --> 00:39:41,000 una pared maestra ahorrada, una incomodidad segura por una fastuosidad ridícula. Pero no 389 00:39:41,000 --> 00:39:47,000 importa. El magistral no atiende a nada de eso. No ve allí más que riqueza, un Perú en miniatura, 390 00:39:47,000 --> 00:39:54,000 del cual pretende ser el pizarro espiritual. Y ya empieza a serlo. Los indianos de la colonia, 391 00:39:54,000 --> 00:39:59,000 que en América oyeron muy pocas misas, en Betusta vuelven, como a una patria, 392 00:39:59,000 --> 00:40:05,000 a la piedad de sus mayores. La religión con las formas aprendidas en la infancia es para ellos 393 00:40:05,000 --> 00:40:11,000 una de las dulces promesas de aquella España que veían en sueños al otro lado del mar. Además, 394 00:40:11,000 --> 00:40:17,000 los indianos no quieren nada que no sea de buen tono, que huela a plebeyo, ni siquiera pueda 395 00:40:17,000 --> 00:40:23,000 recordar los orígenes humildes de la estirpe. En Betusta los descreídos no son más que cuatro 396 00:40:23,000 --> 00:40:29,000 pillos, que no tienen sobre qué caerse muertos. Todas las personas pudientes creen y practican, 397 00:40:29,000 --> 00:40:38,000 como se dice ahora, paez, don fruto redondo, las jacas, antoline, los argumosa y otros y otros 398 00:40:38,000 --> 00:40:44,000 ilustres américo-vespuchios del barrio de la colonia, siguen escrupulosamente en lo que les 399 00:40:44,000 --> 00:40:50,000 alcanza las costumbres distinguidas de los corujedos, vegallanas, benvibres, ozores, 400 00:40:50,000 --> 00:40:56,000 carraspiques y demás familias nobles de la encimada, que se precian de muy buenos y muy 401 00:40:56,000 --> 00:41:03,000 rancios cristianos. Y si no lo hicieran por propio impulso los paez, lo redondo, etc., sus respectivas 402 00:41:03,000 --> 00:41:10,000 esposas, hijas y demás familia del sexo débil, obligaríanles a imitar en religión, como en todo, 403 00:41:10,000 --> 00:41:16,000 las maneras, ideas y palabras de la envidiada aristocracia. Por todo lo cual, el provisor mira 404 00:41:16,000 --> 00:41:22,000 al barrio del noroeste con más codicia que antipatía. Si allá hay muchos espíritus que él 405 00:41:22,000 --> 00:41:27,000 no ha sondeado todavía, si hay mucha tierra que descubrir en aquella América abreviada, las 406 00:41:27,000 --> 00:41:33,000 exploraciones hechas, las factorías establecidas han dado muy buen resultado. Y no desconfía don 407 00:41:33,000 --> 00:41:39,000 Fermín de llevar la luz de la fe más acentrada, y con ella su natural influencia, a todos los 408 00:41:39,000 --> 00:41:45,000 rincones de las bien alineadas casas de la colonia, a quien el municipio midió los tejados por un rasero. 409 00:41:45,000 --> 00:41:52,000 Pero, entre tanto, de paz volvía amorosamente la visual del catalejo a su encimada querida, 410 00:41:52,000 --> 00:41:59,000 la noble, la vieja, la montonada a la sombra de la soberbia torre. Una oriente, otra occidente, 411 00:41:59,000 --> 00:42:05,000 allí debajo tenía, como dando guardia de honor a la catedral, las dos iglesias antiquísimas que 412 00:42:05,000 --> 00:42:11,000 la vieron tal vez nacer, o por lo menos pasar a grandezas y esplendores que ellas jamás alcanzaron. 413 00:42:11,000 --> 00:42:17,000 Se llamaban, como va dicho, Santa María y San Pedro. Su historia anda escrita en los 414 00:42:17,000 --> 00:42:22,000 crónicones de la Reconquista, y gloriosamente se pudren poco a poco víctimas de la humedad, 415 00:42:22,000 --> 00:42:28,000 y hechas polvo por los siglos. Enrededor de Santa María y de San Pedro hay esparcidas, 416 00:42:28,000 --> 00:42:34,000 por callejones y plazuelas, casas solariegas, cuya mayor gloria sería poder proclamarse 417 00:42:34,000 --> 00:42:39,000 contemporáneas de los ruinosos templos. Pero no pueden, porque delata la relativa 418 00:42:39,000 --> 00:42:45,000 juventud de estos caserones su arquitectura, que revela el mal gusto decadente, pesado o recargado, 419 00:42:45,000 --> 00:42:52,000 de muy posteriores siglos. La piedra de todos estos edificios está ennegrecida por los rigores 420 00:42:52,000 --> 00:42:57,000 de la intemperie, que en betusta la húmeda no dejan nada claro mucho tiempo, ni consiente 421 00:42:57,000 --> 00:43:04,000 en blancura duradera. Don Saturnino Bermúdez, que juraba tener documentos que probaban a la 422 00:43:04,000 --> 00:43:09,000 inteligente heráldica venirle el Bermúdez del rey Bermudo en persona, era el más perito en la 423 00:43:09,000 --> 00:43:14,000 materia de contar la historia de cada uno de aquellos caserones, que él consideraba otras 424 00:43:14,000 --> 00:43:20,000 tantas glorias nacionales. Cada vez que algún ayuntamiento radical emprendía o proyectaba, 425 00:43:20,000 --> 00:43:25,000 siquiera el derribo de algunas ruinas o la expropiación de algún solar por utilidad 426 00:43:25,000 --> 00:43:30,000 pública, don Saturnino ponía el grito en el cielo y publicaba en el Lábaro, el órgano de los 427 00:43:30,000 --> 00:43:36,000 ultramontanos de Betusta, largos artículos que nadie leía y que el alcalde no hubiera entendido 428 00:43:36,000 --> 00:43:42,000 de haberlos leído. En ellos ponía por las nubes el mérito arqueológico de cada tabique, 429 00:43:42,000 --> 00:43:48,000 y si se trataba de una pared maestra, demostraba que era todo un monumento. No cabe duda que el 430 00:43:48,000 --> 00:43:54,000 señor don Saturnino, siquiera fuese por el bien del arte, mentía no poco, y abusaba de lo románico 431 00:43:54,000 --> 00:44:00,000 y de lo mudéjar. Para él todo era mudéjar o si no románico, y más de una vez hizo remontarse a 432 00:44:00,000 --> 00:44:05,000 los tiempos de Fruela los fundamentos de una pared fabricada por algún modesto cantero, 433 00:44:05,000 --> 00:44:12,000 vivo todavía. Estos lapsus de Erudito no lastimaban su reputación, porque los pocos 434 00:44:12,000 --> 00:44:18,000 que podían descubrirlos los consideraban piadosas exageraciones, anacronismos beneméritos, y los 435 00:44:18,000 --> 00:44:25,000 demás betustenses no leían nada de aquello. Mas no por esto dejaba el sabio de sacar a relucir 436 00:44:25,000 --> 00:44:31,000 la retórica, en que creía, ostentando atrevidas imágenes, figuras de gran energía, entre las 437 00:44:31,000 --> 00:44:39,000 que descollaban las más temerarias personificaciones y las epanadiplosis más cadenciosas. Hablaban las 438 00:44:39,000 --> 00:44:45,000 murallas como libros, y solían decir, tiemblan mis cimientos, y mis almenos tiemblan, y tal 439 00:44:45,000 --> 00:44:52,000 puertacochera hubo que hizo llorar con sus discursos patéticos. Por lo cual, solía terminar el artículo 440 00:44:52,000 --> 00:44:58,000 del arqueólogo diciendo, en fin, señores de la comisión de obras, sun lacrimae rerum. 441 00:44:59,000 --> 00:45:05,000 Más de media hora empleó el magistral en su observatorio aquella tarde. Cansado de mirar, 442 00:45:05,000 --> 00:45:11,000 o no pudiendo ver lo que buscaba ya, hacia la plaza nueva, a donde constantemente volvía el catalejo, 443 00:45:11,000 --> 00:45:17,000 separóse de la ventana, redujo a su mínimo tamaño el instrumento óptico, guardólo cuidadosamente 444 00:45:17,000 --> 00:45:23,000 en el bolsillo y, saludando con la mano y la cabeza a los campaneros, descendió con el paso 445 00:45:23,000 --> 00:45:28,000 majestuoso de antes por el caracol de piedra. En cuanto abrió la puerta de la torre y se 446 00:45:28,000 --> 00:45:34,000 encontró en la nave norte de la iglesia, recobró la sonrisa inmóvil, habitual expresión de su 447 00:45:34,000 --> 00:45:40,000 rostro, cruzó las manos sobre el vientre, inclinó hacia delante un poco, con cierta languidez entre 448 00:45:40,000 --> 00:45:46,000 mística y romántica, la bien modelada cabeza, y más que anduvo, se deslizó sobre el mármol del 449 00:45:46,000 --> 00:45:53,000 pavimento que figuraba a juego de damas, blanco y negro. Por las altas ventanas y por los rosetones 450 00:45:53,000 --> 00:45:59,000 del arco toral y de los laterales entraban haces de luz de muchos colores, que remedaban pedazos 451 00:45:59,000 --> 00:46:06,000 del iris dentro de las naves. El manteo que el canónigo movía, con un ritmo de pasos y suave 452 00:46:06,000 --> 00:46:12,000 contoneo, iba tomando sus anchos pliegues, al flotar casi al ras del pavimento, tornasoles 453 00:46:12,000 --> 00:46:19,000 de plumas de faisán, y otras veces parecía cola de pavo real. Algunas franjas de luz trepaban hacia 454 00:46:19,000 --> 00:46:24,000 el rostro del magistral, y ora lo teñían con un verde pálido blanquecino, como de planta sombría, 455 00:46:24,000 --> 00:46:30,000 ora le daban viscosa apariencia de planta submarina, ora la palidez de un cadáver. 456 00:46:31,000 --> 00:46:37,000 En la gran nave central del trascoro había muy pocos fieles, esparcidos a mucha distancia, en 457 00:46:37,000 --> 00:46:43,000 las capillas laterales, abiertas en los gruesos muros, sumidas en las sombras, se veían apenas 458 00:46:43,000 --> 00:46:49,000 grupos de mujeres arrodilladas, o sentadas sobre los pies, rodeando a los confesionarios. Aquí y 459 00:46:49,000 --> 00:46:56,000 allí se oía el leve rumor de la plática secreta de un sacerdote y una devota en el tribunal de la 460 00:46:56,000 --> 00:47:02,000 penitencia. En la segunda capilla del norte, la más oscura, don Fermín distinguió dos señoras 461 00:47:02,000 --> 00:47:08,000 que hablaban en voz baja. Siguió adelante. Ellas quisieron ir tras él, llamarle, pero no se 462 00:47:08,000 --> 00:47:16,000 atrevieron. Le esperaban, le buscaban, y se quedaron sin él. —Va al coro —dijo una de las damas, 463 00:47:16,000 --> 00:47:22,000 y se sentaron sobre la tarima que rodeaba al confesionario, sumido en tinieblas. Era la 464 00:47:22,000 --> 00:47:27,000 capilla del magistral. En el altar había dos candelabros de bronce, sin velas, sujetos con 465 00:47:27,000 --> 00:47:34,000 cadenillas de hierro. Delante del retablo estaba un Jesús nazareno de talla. Los ojos de cristal, 466 00:47:34,000 --> 00:47:40,000 tristes, brillaban en la oscuridad. Los reflejos del vidrio parecían una humedad fría. Era el 467 00:47:40,000 --> 00:47:46,000 rostro de un anémico. La expresión amanerada del gesto anunciaba una idea fija petrificada 468 00:47:46,000 --> 00:47:51,000 en aquellos labios finos y en aquellos pómulos afilados, como gastados por el roce de besos 469 00:47:51,000 --> 00:47:58,000 devotos. Sin detenerse pasó el magistral junto a la puerta de escape del coro. Llegó al crucero. 470 00:47:58,000 --> 00:48:04,000 La valla que corre del coro a la capilla mayor estaba cerrada. Don Fermín, que iba a la sacristía, 471 00:48:04,000 --> 00:48:10,000 dio el rodeo de la nave del trasaltar flanqueada por otra crujía de capillas. Frente a cada una 472 00:48:10,000 --> 00:48:16,000 de éstas, empotrados en la pared del ábside, había haces de columnas entre los que se ocultaban 473 00:48:16,000 --> 00:48:22,000 sendos confesionarios, invisibles hasta el momento de colocarse enfrente de ellos. Allí 474 00:48:22,000 --> 00:48:28,000 comúnmente ataban y desataban culpas los beneficiados. De uno de estos escondites salió, 475 00:48:28,000 --> 00:48:34,000 al pasar el provisor, como una perdil levantada por los perros, el señor don custodio el beneficiado, 476 00:48:34,000 --> 00:48:42,000 pálido el rostro, menos las mejillas encendidas con un tinte cárdeno. Sudaba como una pared húmeda. 477 00:48:42,000 --> 00:48:47,000 El magistral miró al beneficiado sin sonreír, pinchándole con aquellas agujas que tenía entre 478 00:48:47,000 --> 00:48:54,000 la blanda crasitud de los ojos. Humilló los suyos don custodio, y pasó cabizbajo, confuso, 479 00:48:54,000 --> 00:49:01,000 aturdido en dirección al coro. Era gruesecillo, adamado, tenía aires de comisionista francés 480 00:49:01,000 --> 00:49:08,000 vestido con traje talar, muy pulcro y elegante. El cuerpo bien torneado se lo ceñía, debajo del 481 00:49:08,000 --> 00:49:14,000 manteo ampuloso, un roquete que parecía prenda mujeril, sobre la cual ostentaba la muceta ligera, 482 00:49:14,000 --> 00:49:20,000 de seda, propia de su beneficio. Este don custodio era un enemigo doméstico, un beneficiado de la 483 00:49:20,000 --> 00:49:26,000 oposición. Creía, o por lo menos propalaba, todas las injurias con que se quería derribar al 484 00:49:26,000 --> 00:49:33,000 provisor, y le envidiaba, por lo que pudiera ver de cierto, en el fondo de tantas calumnias. De 485 00:49:33,000 --> 00:49:38,000 paz le despreciaba. La envidia de aquel pobre clérigo le servía para ver, como en un espejo, 486 00:49:38,000 --> 00:49:45,000 los propios méritos. El beneficiado admiraba al magistral, creía en su porvenir. Se le figuraba 487 00:49:45,000 --> 00:49:51,000 obispo, cardenal, favorito en la corte, influyente en los ministerios, en los salones, mimado por 488 00:49:51,000 --> 00:49:57,000 damas y magnates. La envidia del beneficiado soñaba para don Fermín más grandezas que el 489 00:49:57,000 --> 00:50:04,000 mismo magistral veía en sus esperanzas. La mirada de éste fue enseguida, rápida y rastrera, al 490 00:50:04,000 --> 00:50:09,000 confesionario de que salía el envidioso. Arrodillada junto a una de las celosías, 491 00:50:09,000 --> 00:50:16,000 vio una joven pálida con hábito del Carmen. No era una señorita, debía ser una doncella 492 00:50:16,000 --> 00:50:22,000 de servicio, una costurera, o cosa así, pensó el magistral. Tenía los ojos cargados de una 493 00:50:22,000 --> 00:50:29,000 curiosidad maliciosa más irritada que satisfecha. Se santiguó, como si quisiera comerse la señal de 494 00:50:29,000 --> 00:50:34,000 la cruz, y se recogió, sentada sobre los pies, a saborear los pormenores de la confesión, 495 00:50:34,000 --> 00:50:40,000 sin moverse del sitio, pegada al confesionario lleno todavía del calor y el olor de don custodio. 496 00:50:42,000 --> 00:50:48,000 El magistral siguió adelante, dio vuelta al ábside y entró en la sacristía. Era una capilla en forma 497 00:50:48,000 --> 00:50:55,000 de cruz latina, grande, fría, con cuatro bóvedas altas. A lo largo de todas las paredes estaba la 498 00:50:55,000 --> 00:51:01,000 cajonería, de castaño, donde se guardaban copas y objetos del culto. Encima de los cajones pendían 499 00:51:01,000 --> 00:51:07,000 cuadros de pintores adocenados, antiguos los más, y algunas copias no malas de artistas buenos. 500 00:51:07,000 --> 00:51:14,000 Entre cuadro y cuadro ostentaban su dorado viejo algunas cornucopias cuya luna reflejaba apenas 501 00:51:14,000 --> 00:51:21,000 los objetos, por culpa del polvo y las moscas. En medio de la sacristía ocupaba a largo espacio 502 00:51:21,000 --> 00:51:27,000 una mesa de mármol negro, del país. Dos monaguillos con ropón encarnado guardaban casullas y capas 503 00:51:27,000 --> 00:51:34,000 pluviales en los armarios. El palomo, con una sotana sucia y escotada, cubierta la cabeza con 504 00:51:34,000 --> 00:51:40,000 enorme peluca echada hacia el cogote, acababa de barrer en un rincón las inmundicias de cierto gato 505 00:51:40,000 --> 00:51:47,000 que, no se sabía cómo, entraba en la catedral y lo profanaba todo. El perrero estaba furioso. Los 506 00:51:47,000 --> 00:51:53,000 monaguillos se hacían los distraídos, pero él, sin mirarles, les aludía y amenazaba con terribles 507 00:51:53,000 --> 00:52:00,000 castigos hipotéticos, repugnantes para el estómago principalmente. El magistral siguió adelante 508 00:52:00,000 --> 00:52:05,000 fingiéndono parar mientes en estos pormenores groseros, tan extraños a la santidad del culto. 509 00:52:06,000 --> 00:52:11,000 Se acercó un grupo que, en el otro extremo de la sacristía, cuchicheaba con la voz apagada de 510 00:52:11,000 --> 00:52:18,000 la conversación profana, que quiere respetar el lugar sagrado. Eran dos señoras y dos caballeros. 511 00:52:18,000 --> 00:52:24,000 Los cuatro tenían la cabeza echada hacia atrás. Contemplaban un cuadro. La luz entraba por ventanas 512 00:52:24,000 --> 00:52:30,000 estrechas abiertas en la bóveda y a las pinturas llegaba muy torcida y menguada. El cuadro que 513 00:52:30,000 --> 00:52:37,000 miraban estaba casi en la sombra y parecía una gran mancha de negro mate. De otro color no se 514 00:52:37,000 --> 00:52:43,000 veía más que el frontal de una calavera y el tarso de un pie desnudo y descarnado. Sin embargo, 515 00:52:43,000 --> 00:52:48,000 cinco minutos llevaba don Saturnino Bermúdez empleados en explicar el mérito de la pintura 516 00:52:48,000 --> 00:52:54,000 a aquellas señoras y al caballero, que llenos de fe y con la boca abierta escuchaban al arqueólogo. 517 00:52:54,000 --> 00:53:01,000 El magistral encontraba casi todos los días a don Saturnino en semejante ocupación. En cuanto 518 00:53:01,000 --> 00:53:06,000 llegaba un forastero de alguna importancia vetusta, se buscaba por un lado o por otro una recomendación 519 00:53:06,000 --> 00:53:11,000 para que Bermúdez fuese tan amable que le acompañara a ver las antigüedades de la 520 00:53:11,000 --> 00:53:17,000 catedral y otras de la encimada. Don Saturnino estaba muy ocupado todo el día, pero de tres 521 00:53:17,000 --> 00:53:23,000 a cuatro y media siempre le tenían a su disposición cuantas personas decentes, como él decía, 522 00:53:23,000 --> 00:53:28,000 quisieran poner a prueba sus conocimientos arqueológicos y su inveterada amabilidad. 523 00:53:28,000 --> 00:53:34,000 Porque además del primer anticuario de la provincia, creía ser, y esto era verdad, 524 00:53:34,000 --> 00:53:41,000 el hombre más fino y cortés de España. No era clérigo, sino anfibio. En su traje pulcro y negro, 525 00:53:41,000 --> 00:53:46,000 de los pies a la cabeza, se veía algo que Frigilis, personaje darwinista que encontraremos 526 00:53:46,000 --> 00:53:53,000 más adelante, llamaba la adaptación a la sotana, la influencia del medio, etc. Es decir, 527 00:53:53,000 --> 00:53:57,000 que si don Saturnino fuera tan atrevido que se decidiera engendrar un Bermúdez, 528 00:53:57,000 --> 00:54:04,000 éste saldría ya diácono por lo menos, según Frigilis. Era el arqueólogo bajo, traía el pelo 529 00:54:04,000 --> 00:54:10,000 rapado como cepillo de cerdas negras. Procuraba dejar grandes entradas en la frente, y se conocía 530 00:54:10,000 --> 00:54:17,000 que una calvicie precoz le hubiera lisonjeado no poco. No era viejo. La edad de nuestro señor 531 00:54:17,000 --> 00:54:24,000 Jesucristo, decía él, creyendo haber aventurado un chiste respetuoso, pero algo mundano. Como lo 532 00:54:24,000 --> 00:54:28,000 de parecer cura no estaba en su intención, sino en las leyes naturales, don Saturno, 533 00:54:28,000 --> 00:54:34,000 así le llamaban. Después de haber perdido ciertas ilusiones en una aventura seria, en que le tomaron 534 00:54:34,000 --> 00:54:40,000 por clérigo, se dejaba la barba, de un negro de tinta china, pero la recortaba como el bog de su 535 00:54:40,000 --> 00:54:46,000 huerto. Tenía la boca muy grande, y al sonreír con propósito de agradar, los labios iban de 536 00:54:46,000 --> 00:54:52,000 oreja a oreja. No se sabe por qué, entonces era cuando mejor se conocía que Bermúdez no se quejaba 537 00:54:52,000 --> 00:54:58,000 de vicio al quejarse del pícaro estómago, de digestiones difíciles, y sobre todo de perpetuos 538 00:54:58,000 --> 00:55:04,000 restriñimientos. Era una sonrisa llena de arrugas, que equivalía a una mueca provocada por un dolor 539 00:55:04,000 --> 00:55:10,000 intestinal, aquella con que Bermúdez quería pasar por el hombre más espiritual de Betusta, 540 00:55:10,000 --> 00:55:17,000 y el más capaz de comprender una pasión profunda y alambicada. Pues debe advertirse que sus lecturas 541 00:55:17,000 --> 00:55:23,000 serias de cronicones y otros libros viejos alternaban en su ambicioso espíritu con las 542 00:55:23,000 --> 00:55:30,000 novelas más finas y psicológicas que se escribían por entonces en París. Lo de parecer clérigo no 543 00:55:30,000 --> 00:55:35,000 era sino muy a su pesar. Él se encargaba unas levitas de tricot como las de un lechuguino, 544 00:55:35,000 --> 00:55:41,000 pero el sastre veía con asombro que vestir la prenda don Saturno y quedar convertida en sotana 545 00:55:41,000 --> 00:55:48,000 era todo uno. Siempre parecía que iba de luto, aunque no fuera. Sin embargo, pocas veces quitaba 546 00:55:48,000 --> 00:55:54,000 la gasa del sombrero, porque se tenía por pariente de toda la nobleza betustense, y en cuanto moría 547 00:55:54,000 --> 00:56:00,000 un aristócrata estaba de pésame. Allá, en el fondo de su alma, se creía nacido para el amor, 548 00:56:00,000 --> 00:56:07,000 y su pasión por la arqueología era un sentimiento de la clase de sucedáneos. Al ver en las novelas 549 00:56:07,000 --> 00:56:13,000 más acreditadas de Francia y de España que los personajes de mejor sociedad sentían sobre poco 550 00:56:13,000 --> 00:56:19,000 más o menos las mismas comezones de que él era víctima, ya no vaciló en pensar que lo que le 551 00:56:19,000 --> 00:56:25,000 había faltado había sido un escenario. Las muchachas de Betusta eran incapaces de comprenderle, 552 00:56:25,000 --> 00:56:31,000 así como él se confesaba a solas que no se atrevería jamás acercarse a una joven para decirle 553 00:56:31,000 --> 00:56:38,000 cosa mayor en materia de amores. Tal vez las casadas, algunas por lo menos, podrían entenderle 554 00:56:38,000 --> 00:56:44,000 mejor. La primera vez que pensó esto tuvo remordimientos para una semana, pero volvió 555 00:56:44,000 --> 00:56:49,000 la idea a presentarse tentadora. Y como en las novelas que saboreaba, sucedía casi siempre que 556 00:56:49,000 --> 00:56:56,000 eran las casadas las heroínas, pecadoras sí, pero al fin redimidas por el amor y la mucha fe. Vino 557 00:56:56,000 --> 00:57:01,000 en averiguar y dar por evidente que se podía querer a una casada, y hasta decírselo, si el 558 00:57:01,000 --> 00:57:08,000 amor se contenía en los límites del más acendrado idealismo. En efecto, don Saturno se enamoró de 559 00:57:08,000 --> 00:57:14,000 una señora casada, pero le sucedió con ella lo mismo que con las solteras. No se atrevió a 560 00:57:14,000 --> 00:57:19,000 decírselo. Con los ojos sí se lo daba a entender, y hasta con ciertas parábolas y alegorías que 561 00:57:19,000 --> 00:57:25,000 tomaba de la Biblia y otros libros orientales. Pero la señora de sus amores no hacía caso de 562 00:57:25,000 --> 00:57:31,000 los ojos de don Saturno, ni entendía las alegorías ni las parábolas. No hacía más que decir a 563 00:57:31,000 --> 00:57:39,000 espaldas de Bermúdez, no sé cómo ese don Saturno puede saber tanto, parece un mentecato. Esta 564 00:57:39,000 --> 00:57:45,000 señora que llamaban en Betusta la regenta, porque su marido, ahora jubilado, había sido regente de 565 00:57:45,000 --> 00:57:51,000 la audiencia, nunca supo la ardiente pasión del arqueólogo. Este joven sentimental y amante del 566 00:57:51,000 --> 00:57:58,000 saber, se cansó de devorar en silencio aquel amor único, y procuró ser velidoso, aturdirse, y esto 567 00:57:58,000 --> 00:58:04,000 último poco trabajo le costaba, porque nunca se vio hombre más aturdido que él, en cuanto una 568 00:58:04,000 --> 00:58:11,000 mujer quería marearle con una o dos miradas. Cuatro años hacía que no perdía baile, ni reunión de 569 00:58:11,000 --> 00:58:17,000 confianza, ni teatro, ni paseo, y todavía las damas, cada vez que le veían bailando un rigodón, 570 00:58:17,000 --> 00:58:24,000 no se atrevía con el vals, ni con la polca. Repetían, pero este Bermúdez está desconocido. 571 00:58:24,000 --> 00:58:31,000 Todos, todos empeñados en que era un cartujo. Esto le desesperaba. Cierto que jamás había 572 00:58:31,000 --> 00:58:38,000 probado las dulzuras groseras y materiales del amor carnal, pero eso, ¿le constaba al público? 573 00:58:38,000 --> 00:58:44,000 Cierto que primero faltaba el sol, que don Saturnino amisa de ocho. Pero esta devoción, 574 00:58:44,000 --> 00:58:50,000 así como el comulgar dos veces al mes, en nada empecía, su estilo, a los títulos de hombre 575 00:58:50,000 --> 00:58:56,000 de mundo que él reclamaba. Y si las gentes supieran. ¿Quién era un embozado que de noche, 576 00:58:56,000 --> 00:59:02,000 a la hora de las criadas, como dicen en Betusta, salía muy recatadamente por la calle del Rosario, 577 00:59:02,000 --> 00:59:07,000 torcía entre las sombras por la de Quintana, y de una en otra llegaba a los porches de la 578 00:59:07,000 --> 00:59:14,000 plaza del pan, y dejaba la encimada aventurándose por la colonia, solitaria a tales horas? Pues era 579 00:59:14,000 --> 00:59:20,000 don Saturnino Bermúdez, doctor en teología, en ambos derechos, civil y canónico, licenciado en 580 00:59:20,000 --> 00:59:28,000 filosofía y letras y bachiller en ciencias, el autor, ni más ni menos, de Betusta romana, Betusta 581 00:59:28,000 --> 00:59:36,000 goda, Betusta feudal, Betusta cristiana y Betusta transformada. ¡A tomo por Betusta! Era él, que 582 00:59:36,000 --> 00:59:42,000 salía disfrazado de capa y sombrero flexible. No había miedo que en tal guisa le reconociera 583 00:59:42,000 --> 00:59:48,000 a nadie. ¿Y adónde iba? A luchar con la tentación al aire libre, a cansar la carne con paseos 584 00:59:48,000 --> 00:59:54,000 interminables, y un poco también a olfatear el vicio, el crimen, pensaba él, crimen en que tenía 585 00:59:54,000 --> 01:00:00,000 seguridad de no caer, no tanto por esfuerzo de la virtud, como por invencible pujanza del miedo, 586 01:00:00,000 --> 01:00:07,000 que no dejaba nunca dar el último y decisivo paso en la carrera del abismo. Al borde llegaba todas 587 01:00:07,000 --> 01:00:13,000 las noches, y solía ser una puerta desvencijada, sucia y negra en las sombras de algún callejón 588 01:00:13,000 --> 01:00:20,000 inmundo. Alguna vez, desde el fondo del susodicho abismo, le llamaba la tentación. Entonces retrocedía 589 01:00:20,000 --> 01:00:25,000 al sabio más pronto, ganaba el terreno perdido, volvía a las calles anchas y respiraba con delicia 590 01:00:25,000 --> 01:00:32,000 el aire puro, puro como su cuerpo. Y para llegar antes a las regiones del ideal, que eran su propio 591 01:00:32,000 --> 01:00:39,000 ambiente, cantaba la casta diva, o el espíritu gentil, o el santo fuerte, y pensaba en sus amores 592 01:00:39,000 --> 01:00:46,000 de niño, o en alguna heroína de sus novelas. ¡Ah, cuánta felicidad había en estas victorias de la 593 01:00:46,000 --> 01:00:52,000 virtud! ¡Qué clara y evidente se le presentaba entonces la idea de una providencia! Algo así 594 01:00:52,000 --> 01:00:59,000 debía ser el éxtasis de los místicos. Y don Saturno, apretando el paso, volvía a su casa, 595 01:00:59,000 --> 01:01:05,000 ebrio de idealismo, mojando los embozos de la capa con las lágrimas que le hacía llorar aquel baño 596 01:01:05,000 --> 01:01:12,000 de idealidad, como él decía para sus adentros. Su enternecimiento era evidentemente piadoso, 597 01:01:12,000 --> 01:01:18,000 sobre todo en las noches de luna. Encerrado en su casa, en su despacho, después de cenar, 598 01:01:18,000 --> 01:01:24,000 o bien escribía versos a la luz del petróleo, o manejaba sus librotes. Y por fin se acostaba, 599 01:01:24,000 --> 01:01:30,000 satisfecho de sí mismo, contento con la vida, feliz en este mundo calumniado donde, 600 01:01:30,000 --> 01:01:37,000 dígase lo que se quiera, aún hay hombres buenos, ánimos fuertes. Esta voluptuosidad ideal del 601 01:01:37,000 --> 01:01:42,000 bien obrar, mezclándose a la sensación agradable del calorcillo del suave y blando lecho, 602 01:01:42,000 --> 01:01:49,000 convertía poco a poco a don Saturno en otro hombre. Y entonces era el imaginar aventuras 603 01:01:49,000 --> 01:01:55,000 románticas, de amores en París, que era el país de sus ensueños, en cuanto hombre de mundo. Solía 604 01:01:55,000 --> 01:02:00,000 volver a sus novelas de la hora de dormirse la imagen de la regenta, y entablaba con ella, 605 01:02:00,000 --> 01:02:06,000 o con otras damas no menos guapas, diálogos muy sabrosos en que ponía el ingenio femenil en lucha 606 01:02:06,000 --> 01:02:13,000 con el serio y varonil ingenio suyo. Y entre estos dimes y diretes, en que todo era espiritualismo 607 01:02:13,000 --> 01:02:19,000 y, a lo sumo, vagas promesas de futuros favores, le iba entrando el sueño al arqueólogo. Y la 608 01:02:19,000 --> 01:02:24,000 lógica se hacía disparatada. Y hasta el sentido moral se pervertía, y se desplomaba la fortaleza 609 01:02:24,000 --> 01:02:31,000 de aquel miedo que poco antes salvara al doctor en teología. A la mañana siguiente don Saturno 610 01:02:31,000 --> 01:02:37,000 despertaba malhumorado, con dolor de estómago, llena el alma de pesimismo desesperado, y deflato 611 01:02:37,000 --> 01:02:44,000 el cuerpo. «Memento homo», decía el infeliz, y se arrojaba del lecho con tedio, procurando una 612 01:02:44,000 --> 01:02:49,000 reacción en el espíritu, mediante agudos y terribles remordimientos y propósitos de buen 613 01:02:49,000 --> 01:02:56,000 obrar, que facilitaba con chorros de agua en la nuca, y lavándose con grandes esponjas. Tal vez 614 01:02:56,000 --> 01:03:02,000 era la limpieza, esa gran virtud que tanto recomienda Mahoma, la única que, positivamente, 615 01:03:02,000 --> 01:03:08,000 tenía el ilustre autor de Betusta transformada. Después de bien lavado, iba a misa sin falta, 616 01:03:08,000 --> 01:03:15,000 a buscar el hombre nuevo que pide el Evangelio. Poco a poco el hombre nuevo venía. Y por vanidad 617 01:03:15,000 --> 01:03:21,000 o por fe, creía en su regeneración todas las mañanas aquel devoto del corazón de Jesús. Por 618 01:03:21,000 --> 01:03:27,000 eso el espíritu no envejecía. Era el estómago, el pícaro estómago, el que no hacía caso de la 619 01:03:27,000 --> 01:03:33,000 fervorosa contricción del pobre hombre. Y que le dijeran a don Saturno que la materia no es vil y 620 01:03:33,000 --> 01:03:39,000 grosera. Aquel día había recibido antes de comer un billete perfumado de su amiguita Obdulia 621 01:03:39,000 --> 01:03:46,000 Fandiño, viuda de Pomares. ¡Qué emoción! No quiso abrir el misterioso pliego hasta después de 622 01:03:46,000 --> 01:03:54,000 tomar la sopa. ¿Por qué no soñar? ¿Qué era aquello? ¡Oh, efe! Decían dos letras enroscadas 623 01:03:54,000 --> 01:04:01,000 como culebras en el lema del sobre. De parte de doña Obdulia. Había dicho el criado. Aquella 624 01:04:01,000 --> 01:04:08,000 señora, todo Betusta lo sabía. Era una mujer despreocupada. Tal vez demasiado. Era una original. 625 01:04:08,000 --> 01:04:17,000 Entonces, ¿acaso? ¿Por qué no? Una cita. Ellos, al fin, se entendían algo. No tanto como algunos 626 01:04:17,000 --> 01:04:23,000 maliciaban. Pero se entendían. Ella le miraba en la iglesia y suspiraba. Le había dicho una vez 627 01:04:23,000 --> 01:04:29,000 que sabía más que el tostado. Elogio que él supo apreciar en todo lo que valía. Por haber leído al 628 01:04:29,000 --> 01:04:35,000 ilustre hijo de Ávila. En cierta ocasión ella había dejado caer el pañuelo. Un pañuelo que 629 01:04:35,000 --> 01:04:41,000 olía como aquella carta. Y él lo había recogido. Y al entregárselos habían tocado los dedos. Y ella 630 01:04:41,000 --> 01:04:50,000 había dicho. Gracias Saturno. Saturno sin don. Una noche, en la tertulia de visitación olías de 631 01:04:50,000 --> 01:04:56,000 cuervo. Obdulia le había tocado con una rodilla en una pierna. Él no había retirado la pierna ni ella 632 01:04:56,000 --> 01:05:03,000 la rodilla. Él había tocado con el suyo el pie de la hermosa. Y ella no lo había retirado. Una 633 01:05:03,000 --> 01:05:10,000 cucharada de sopa se le atragantó. Bebió vino y abrió la carta. Decía así. Saturnillo, 634 01:05:10,000 --> 01:05:15,000 usted que es tan bueno. ¿Querrá hacerme el obsequio de venir a ésta a su casa a las tres 635 01:05:15,000 --> 01:05:23,000 de la tarde? Le espero con… Hubo de dar vuelta a la hoja. Impaciencia, pensó el sabio. Pero decía. 636 01:05:23,000 --> 01:05:28,000 Le espero con unos amigos de Palomares que quieren visitar la catedral acompañados de 637 01:05:28,000 --> 01:05:35,000 una persona inteligente, etc. Don Saturno se puso colorado como si estuviera en ridículo 638 01:05:35,000 --> 01:05:42,000 delante de una asamblea. No importa, se dijo. Esta visita a la catedral es un pretexto. Y 639 01:05:42,000 --> 01:05:50,000 añadió. Bien sabe Dios que siento la profanación a que se me invita. Se vistió lo más correctamente 640 01:05:50,000 --> 01:05:55,000 que supo. Y después de verse en un espejo como un lobelace que estudia arqueología en sus ratos 641 01:05:55,000 --> 01:06:01,000 de ocio, se fue a casa de Doña Abdulia. Tal era el personaje que explicaba a dos 642 01:06:01,000 --> 01:06:06,000 señoras y un caballero el mérito de un cuadro todo negro, en medio del cual se veía apenas 643 01:06:06,000 --> 01:06:13,000 una calavera de color aceituna y el talón de un pie descarnado. Representaba la pintura a San Pablo 644 01:06:13,000 --> 01:06:19,000 primer ermitaño. Y el pintor era un betustense del siglo XVII, sólo conocido de los especialistas 645 01:06:19,000 --> 01:06:25,000 en antigüedades de Betusta y su provincia. Por eso el cuadro y el pintor eran tan notables 646 01:06:25,000 --> 01:06:31,000 para Bermúdez. El señor de Palomares vestía un gabán de verano muy largo, de color de pasa, 647 01:06:31,000 --> 01:06:37,000 y llevaba en la mano derecha un jipijapa, impropio de la estación, pero de cuatro o cinco onzas, 648 01:06:37,000 --> 01:06:43,000 su precio en La Habana, y por eso pensaba que podía usarlo todo el otoño. Se creía al señor 649 01:06:43,000 --> 01:06:48,000 infanzón en el caso de comprender el entusiasmo artístico del sabio mejor que las señoras, 650 01:06:48,000 --> 01:06:54,000 quien por su natural ignorancia tenían alguna disculpa si no se pasmaban ante un cuadro que 651 01:06:54,000 --> 01:07:02,000 no se veía. Buscó alguna frase oportuna, y por de pronto halló esto. Oh, mucho, evidentemente, 652 01:07:02,000 --> 01:07:10,000 conforme. Después inclinó la cabeza hacia el pecho, como para meditar, pero en realidad de verdad, 653 01:07:10,000 --> 01:07:17,000 estilo de Bermúdez, para descansar, con una reacción proporcionada de la postura incómoda 654 01:07:17,000 --> 01:07:23,000 en que el sabio le había tenido un cuarto de hora. Por fin el del jipijapa exclamó. Me parece, 655 01:07:23,000 --> 01:07:30,000 señor Bermúdez, que este famosísimo cuadro del ilustre Cenceño, pues del ilustrísimo Cenceño, 656 01:07:30,000 --> 01:07:38,000 luciría más si, si se pudiera ver, interrumpió la esposa del señor infanzón. Este fulminó terrible 657 01:07:38,000 --> 01:07:45,000 mirada de reprensión conyugal, y rectificó diciendo, luciría más si no estuviera un poquito ahumado, 658 01:07:45,000 --> 01:07:53,000 tal vez la cera, el incienso. No, señor, qué ahumado, respondió el sabio, sonriendo de oreja a 659 01:07:53,000 --> 01:07:58,000 oreja. Eso que usted cree obra del humo es la pátina, precisamente el encanto de los cuadros 660 01:07:58,000 --> 01:08:07,000 antiguos. La pátina, exclamó el del pueblo, convencido. Sí, es lo más probable. Y se juró, 661 01:08:07,000 --> 01:08:14,000 en llegando a Palomares, mirar el diccionario para saber qué era pátina. En aquel momento 662 01:08:14,000 --> 01:08:19,000 el magistral se acercaba a saludar a don Saturno. Reconoció a Obdulia y se inclinó sonriente, 663 01:08:19,000 --> 01:08:25,000 pero menos sonriente que al saludar a Bermúdez. Después dobló la cabeza y parte del cuerpo ante 664 01:08:25,000 --> 01:08:30,000 los de Palomares, que le fueron presentados por el sabio. El señor don Fermín de Paz, 665 01:08:30,000 --> 01:08:38,000 magistral y provisor de la diócesis. Oh, oh, ya, ya, exclamó infanzón, que hacía mucho 666 01:08:38,000 --> 01:08:44,000 admiraba de lejos al señor magistral. La señora del lugareño manifestó deseos de besar la mano 667 01:08:44,000 --> 01:08:49,000 del provisor, pero la mirada del marido la contuvo otra vez, y no hizo más que doblar 668 01:08:49,000 --> 01:08:55,000 las rodillas como si fuera a caerse. El magistral hablaba en voz alta, de modo que sus palabras 669 01:08:55,000 --> 01:09:01,000 resonaban en las bóvedas, y los demás con el ejemplo se animaron también a gritar. Pronto 670 01:09:01,000 --> 01:09:07,000 las carcajadas de Obdulia Fandiño, frescas, perladas, como las llamaba don Saturno, llenaron 671 01:09:07,000 --> 01:09:13,000 el ambiente, profanado ya con el olor mundano de que había infestado la sacristía desde el momento 672 01:09:13,000 --> 01:09:19,000 de entrar. Era el olor del billete, el olor del pañuelo, el olor de Obdulia con que el sabio soñaba 673 01:09:19,000 --> 01:09:25,000 algunas veces. Mezclado al de la cera y del incienso, les había gloria al anticuario, 674 01:09:25,000 --> 01:09:31,000 cuyo ideal era juntar así los olores místicos y los eróticos, mediante una armonía o componenda. 675 01:09:31,000 --> 01:09:37,000 Que creía él, debía ser en otro mundo mejor la recompensa de los que en la tierra habían 676 01:09:37,000 --> 01:09:43,000 sabido resistir toda clase de tentaciones. Obdulia, que disimulaba mal su aburrimiento 677 01:09:43,000 --> 01:09:50,000 mientras se hablaba de cuadros, ojivas, arcos pelatados, dobelas y otras tonterías que no 678 01:09:50,000 --> 01:09:55,000 había entendido nunca, se animó con la presencia del magistral, de quien era hija de confesión, 679 01:09:55,000 --> 01:10:00,000 por más que él había procurado varias veces entregarla a don Custodio, hambriento de esta 680 01:10:00,000 --> 01:10:07,000 clase de presas. Aquella mujer le crispaba los nervios a don Fermín. Era un escándalo andando. 681 01:10:07,000 --> 01:10:13,000 No había más que notar cómo iba vestida la catedral. Estos señores desacreditan la religión. 682 01:10:13,000 --> 01:10:19,000 Obdulia ostentaba una capota de terciopelo carmesí, debajo de la cual salían abundantes, 683 01:10:19,000 --> 01:10:26,000 como cascada de oro, rizos y más rizos de un rubio sucio, metálico, artificial. Ocho días 684 01:10:27,000 --> 01:10:31,000 antes el magistral había visto aquella cabeza, a través de las celosías del confesionario, 685 01:10:31,000 --> 01:10:38,000 completamente negra. La falda del vestido no tenía nada de particular mientras la dama no se movía. 686 01:10:38,000 --> 01:10:45,000 Era negra, de raso. Pero lo peor de todo era una coraza de seda escarlata que ponía el grito en el 687 01:10:45,000 --> 01:10:51,000 cielo. Aquella coraza estaba apretada contra algún armazón, no podía ser menos, que figuraba formas 688 01:10:51,000 --> 01:10:57,000 de una mujer exageradamente dotada por la naturaleza de los atributos de su sexo. ¡Qué 689 01:10:57,000 --> 01:11:04,000 brazos! ¡Qué pecho! Y todo parecía que iba a estallar. Todo esto encantaba a don Saturno, 690 01:11:04,000 --> 01:11:09,000 mientras irritaba al magistral, que no quería aquellos escándalos en la iglesia. Aquella 691 01:11:09,000 --> 01:11:15,000 señora entendía la devoción de un modo que podría pasar en otras partes, en un gran centro, 692 01:11:15,000 --> 01:11:22,000 en Madrid, en París, en Roma. Pero en Betusta no. Confesaba atrocidades en tono confidencial, 693 01:11:22,000 --> 01:11:29,000 como podía referírselas en su tocador a alguna amiga de su estofa. Citaba mucho a su amigo el 694 01:11:29,000 --> 01:11:35,000 patriarca y al campechano obispo de Nauplia. Proponía rifas católicas, organizaba bailes de 695 01:11:35,000 --> 01:11:42,000 caridad, novenas y jubileos a puerta cerrada, para las personas decentes. ¡Mil absurdos! 696 01:11:42,000 --> 01:11:48,000 El magistral le iba la mano siempre que podía, pero no podía siempre. Su autoridad, 697 01:11:48,000 --> 01:11:54,000 que era absoluta casi, no conseguía sujetar aquel azogue que se le marchaba por las junturas de 698 01:11:54,000 --> 01:12:01,000 los dedos. La doña Abdulita le fatigaba, le mareaba. Y ella que quería seducirle, 699 01:12:01,000 --> 01:12:07,000 hacerle suyo como al obispo de Nauplia, aquel brelado tan fino, que no se separaba de ella 700 01:12:07,000 --> 01:12:13,000 cuando vivieron en el hotel de La Pais, en Madrid, tabique en medio. Las miradas más ardientes, 701 01:12:13,000 --> 01:12:20,000 más negras de aquellos ojos negros, grandes y abrasadores, eran para de paz. Los adoradores 702 01:12:20,000 --> 01:12:26,000 de la viuda lo sabían, y le envidiaban. Pero él maldecía de aquel bloqueo. Necia. 703 01:12:26,000 --> 01:12:33,000 Si creerá que a mí me conquista como a don Saturno. A pesar de esta cordial antipatía, 704 01:12:33,000 --> 01:12:39,000 siempre estaba afable y cortés con la viuda, porque en este punto no distinguía entre amigos 705 01:12:39,000 --> 01:12:44,000 y enemigos. Era menester que una persona estuviese debajo de sus pies, aplastada, 706 01:12:44,000 --> 01:12:50,000 para que don Fermín no usase con ella de formas irreprochables. La urbanidad era un dogma para 707 01:12:50,000 --> 01:12:55,000 el magistral, lo mismo que para Bermúdez, pero sacaban de ella muy diferente partido. 708 01:12:57,000 --> 01:13:02,000 Mientras se hablaba de lo mucho bueno que había en la catedral, y el lugareño se pasmaba, 709 01:13:02,000 --> 01:13:07,000 y su señora repetía aquellas admiraciones, Obdulia se miraba como podía en las altas 710 01:13:07,000 --> 01:13:13,000 cornucopias. El magistral se despidió. No podía acompañar aquellas señoras, 711 01:13:13,000 --> 01:13:18,000 lo sentía mucho. Pero le esperaba la obligación, el coro. Todos se inclinaron. 712 01:13:18,000 --> 01:13:26,000 «Lo primero es lo primero», dijo el de Palomares, aludiendo a la divinidad y haciendo una genuflexión. 713 01:13:26,000 --> 01:13:33,000 No se sabe si ante la divinidad o ante el provisor. Afortunadamente, según don Fermín, 714 01:13:33,000 --> 01:13:37,000 nada le serviría su inutilidad, mientras que Bermúdez era una crónica viva de las 715 01:13:37,000 --> 01:13:45,000 antigüedades betustenses. Don Saturno estiró las cejas y dio señales de querer besar el suelo. 716 01:13:45,000 --> 01:13:51,000 Después miró a Obdulia con mirada seria, penetrante, como una sonda, como diciéndole. 717 01:13:51,000 --> 01:13:58,000 «Ya lo oyes, soy yo, el primer anticuario de Betusta, según la opinión del mejor teólogo, 718 01:13:58,000 --> 01:14:04,000 quien se declara esclavo tuyo». Todo esto quiso decir con los ojos. Pero ella no debió de entenderlo, 719 01:14:04,000 --> 01:14:09,000 porque se despidió del magistral, dejándole el alma, por conducto de las pupilas, entre los 720 01:14:09,000 --> 01:14:15,000 pliegues amplios y rítmicos del manteo. De éste se despojó don Fermín, después de acercarse a 721 01:14:15,000 --> 01:14:22,000 un armario, y muy gravemente vistió el ajustado roquete, la señoril muceta y la capa de coro. 722 01:14:22,000 --> 01:14:28,000 «¡Qué guapo está!» dijo desde lejos Obdulia, mientras los lugareños admiraban, 723 01:14:28,000 --> 01:14:32,000 con la fe del carbonero, otro cuadro que alababa don Saturnino. 724 01:14:32,000 --> 01:14:37,000 Dieron vuelta a toda la sacristía. Cerca de la puerta había algunos 725 01:14:37,000 --> 01:14:41,000 cuadros nuevos que eran copias no malentendidas de pintores célebres. 726 01:14:41,000 --> 01:14:45,000 A la infanzón debieron de agradarle más que las maravillas de Cenceño, 727 01:14:45,000 --> 01:14:51,000 sin duda porque se veía mejor. Pero su prudente esposo, considerando que Bermúdez 728 01:14:51,000 --> 01:14:57,000 pasaba con afectado desdén delante de aquellos vivos y flamantes colores, dio un codazo a su 729 01:14:57,000 --> 01:15:03,000 mujer para que entendiera que por allí se pasaba sin aceras pavientos. Entre aquellos cuadros había 730 01:15:03,000 --> 01:15:08,000 una copia bastante fiel y muy discretamente comprendida del célebre cuadro de Murillo, 731 01:15:08,000 --> 01:15:14,000 San Juan de Dios, del Hospital de Incurables de Sevilla. A la señora de pueblo le llamó la 732 01:15:14,000 --> 01:15:22,000 atención la cabeza del santo, que desde que se ve una vez no se olvida. «¡Oh, qué hermoso!» exclamó 733 01:15:22,000 --> 01:15:29,000 sin poder contenerse. Miró don Saturno con sonrisa de lástima y dijo «Sí, es bonito, 734 01:15:29,000 --> 01:15:34,000 pero muy conocido». Y volvió la espalda a San Juan, que llevaba sobre sus hombros al 735 01:15:34,000 --> 01:15:40,000 pordiosero enfermo, entre las tinieblas. El señor infanzón dio un pellizco a su mujer, 736 01:15:40,000 --> 01:15:46,000 se puso muy colorado y en voz baja la reprendió de esta suerte. «¡Siempre has de avergonzarme! 737 01:15:46,000 --> 01:15:55,000 ¿No ves que eso no tiene pátina?» Salieron de la sacristía. «Por aquí», dijo Bermúdez señalando 738 01:15:55,000 --> 01:16:00,000 a la derecha. Y atravesaron el crucero, no sin escándalo de algunas beatas que interrumpieron 739 01:16:00,000 --> 01:16:06,000 sus oraciones para descoser y recortar la coraza de fuego de Obdulia. La falda de raso, 740 01:16:06,000 --> 01:16:11,000 que no tenía nada de particular mientras no la movían, era lo más subversivo del traje en 741 01:16:11,000 --> 01:16:16,000 cuanto la viuda echaba a andar. Ajustábase de tal modo al cuerpo que lo que era falda 742 01:16:16,000 --> 01:16:23,000 parecía apretado calzón ciñendo esculturales formas, que así mostradas no convenían a la 743 01:16:23,000 --> 01:16:30,000 santidad del lugar. «Señores, vamos a ver el panteón de los reyes», murmuró muy quieto el 744 01:16:30,000 --> 01:16:35,000 arqueólogo, que iba ya preparándose en dos trocitos de su betusta goda y de su betusta 745 01:16:35,000 --> 01:16:41,000 cristiana. Y en honor a la verdad se ha de decir que un rey se le iba y otro se le venía. Esto es, 746 01:16:41,000 --> 01:16:47,000 que los mezclaba y confundía, siendo la falda de Obdulia la causa de tales confusiones. Porque 747 01:16:47,000 --> 01:16:52,000 el sabio no podía menos de admirar aquella atrevidísima invención nueva en betusta, 748 01:16:52,000 --> 01:16:58,000 mediante la que aparecían ante sus ojos graciosas y significativas curvas que él 749 01:16:58,000 --> 01:17:03,000 nunca viera más que en sueños. Con gran pesadumbre comprendía el devoto anticuario 750 01:17:03,000 --> 01:17:08,000 que el contraste del lugar sagrado con las insinuaciones talares del afandiño, en vez 751 01:17:08,000 --> 01:17:14,000 de apagar sus fuegos interiores, era alimento de la combustión que deploraba, como si a una 752 01:17:14,000 --> 01:17:21,000 hoguera la echasen petróleo. Entraron en la capilla del panteón. Era ancha, oscura, fría, 753 01:17:21,000 --> 01:17:29,000 de tosca fábrica, pero de majestuosa e imponente sencillez. El taconeo irrespetuoso de las botas 754 01:17:29,000 --> 01:17:35,000 imperiales, color bronce, que enseñaba Obdulia debajo de la falda, corta y ajustada. El estrépito 755 01:17:35,000 --> 01:17:41,000 de la seda frotándolas en aguas. El crujir del almidón de aquellos bajos de nieve y espuma que 756 01:17:41,000 --> 01:17:47,000 tal se le antojaban a don Saturno, quien los había visto otras veces. Hubieran sido parte a 757 01:17:47,000 --> 01:17:53,000 despertar de un sueño de siglos a los reyes allí sepultados, a ser cierto lo que el arqueólogo 758 01:17:53,000 --> 01:18:01,000 dijo respecto del descanso eterno de tan respetables señores. Aquí descansan desde la octava centuria 759 01:18:01,000 --> 01:18:07,000 los señores reyes Dón, y pronunció los nombres de seis o siete soberanos con variantes en las 760 01:18:07,000 --> 01:18:14,000 vocales, en sentir del lugareño, que siguiendo corrupciones vulgares, decía hué en lugar de hoy 761 01:18:14,000 --> 01:18:22,000 y otros adefesios. Estaba el de pueblo profundamente maravillado de la sabiduría y elocuencia de don 762 01:18:22,000 --> 01:18:28,000 Saturnino. Dentro de una cripta cavada en uno de los muros, había un sepulcro de piedra de gran 763 01:18:28,000 --> 01:18:34,000 tamaño cubierto de relieves e inscripciones ilegibles. Entre el sepulcro y el muro había 764 01:18:34,000 --> 01:18:40,000 estrecho pasadizo. De un pie de ancho y del otro lado, a la misma distancia, una verja de hierro. 765 01:18:40,000 --> 01:18:46,000 En la parte interior la oscuridad era absoluta. Del lado de la verja quedaron los lugareños. 766 01:18:46,000 --> 01:18:52,000 Bermúdez y en pos de Helobdulia se perdieron de vista en el pasadizo sumido en tinieblas. 767 01:18:52,000 --> 01:19:00,000 Después de la enumeración de don Saturno, hubo un silencio solemne. El sabio había tosido. Iba a 768 01:19:00,000 --> 01:19:07,000 hablar. —Encienda usted un fósforo, señor Infanzón, dijo Obdulia. —No tengo aquí, pero se puede pedir 769 01:19:07,000 --> 01:19:13,000 una vela. —No, señor, no hace falta. Yo sé las inscripciones de memoria y, además, no se puede leer. 770 01:19:13,000 --> 01:19:19,000 —¿Están en latín? se atrevió a decir la Infanzón. —No, señora, están borradas. 771 01:19:19,000 --> 01:19:27,000 No se hizo la luz. El arqueólogo habló cerca de un cuarto de hora. Recitó, fingiendo el pícaro 772 01:19:27,000 --> 01:19:34,000 que improvisaba, los capítulos primero, segundo, tercero y cuarto de una de sus betustas. Y ya iba 773 01:19:34,000 --> 01:19:39,000 a terminar con el epílogo que copiaremos a la letra, cuando Obdulia le interrumpió diciendo 774 01:19:39,000 --> 01:19:46,000 —¡Dios mío! ¿Habrá aquí ratones? Yo creo sentir. Y dio un chillido y se agarró a don Saturno que, 775 01:19:46,000 --> 01:19:52,000 patrocinado por las tinieblas, se atrevió a coger con sus manos la que le oprimía el hombro. Y 776 01:19:52,000 --> 01:19:56,000 después de tranquilizar a Obdulia con un apretón enérgico, concluyó de esta suerte. 777 01:19:56,000 --> 01:20:02,000 Tales fueron los preclaros varones que galardonaron con el alboroque de ricas 778 01:20:02,000 --> 01:20:08,000 preseas, envidiables privilegios y pías fundaciones a esta santa iglesia de Betusta, 779 01:20:08,000 --> 01:20:14,000 que les otorgó perenne mansión ultratelúrica para los mortales despojos. Con la majestad de 780 01:20:14,000 --> 01:20:21,000 cuyo depósito creció tanto su fama que presto se vio siendo emporio y gozó hegemonía —digámoslo 781 01:20:21,000 --> 01:20:29,000 así— sobre las no menos santas iglesias de Tui, Dumio, Braga, Iria, Coimbra, Viseo, 782 01:20:29,000 --> 01:20:38,000 Lamego, Celeres, Aguascalidas, et sic de Cuéteris. —¡Amén! —exclamó la lugareña sin poder 783 01:20:38,000 --> 01:20:44,000 contenerse, mientras Obdulia felicitaba a Bermúdez con un apretón de manos, en la sombra.