1 00:00:01,070 --> 00:00:16,170 La leyenda de la Cueva de Salamanca. Aquí podéis escuchar un audiolibro que hemos elaborado con la colaboración de las familias de nuestros alumnos y alumnas de cuarto de primaria para celebrar el Día del Libro. 2 00:00:17,089 --> 00:00:22,309 Vamos, os contaremos lo que pasó hace muchos años en aquella cueva. 3 00:00:22,309 --> 00:00:32,130 Cuenta la leyenda que el marqués Enrique de Villena viajó a Salamanca y allí buscó un preciado tesoro 4 00:00:32,130 --> 00:00:41,229 que según decían había sido llevado a esta ciudad desde Santiago de Compostela, el libro de Ceprián 5 00:00:41,229 --> 00:00:51,049 Este libro era lo que la gente llamaba un grimorio, es decir, un libro que recoge fórmulas mágicas y hechizos 6 00:00:51,869 --> 00:00:57,250 Según la leyenda, fue escrito por Cipriano de Antioquía, un hechicero y famoso mago. 7 00:00:58,109 --> 00:01:05,530 En él recogió todos sus conocimientos esotéricos y todo tipo de fórmulas mágicas y encantamientos. 8 00:01:05,530 --> 00:01:15,530 También mostraba los tesoros del Reino de Galicia y de parte de Portugal, con localizaciones detalladas de dónde encontrarlos. 9 00:01:15,530 --> 00:01:23,150 La fama de tal libro lo convirtió en un codiciado tesoro de la Edad Media. 10 00:01:23,950 --> 00:01:31,109 Persona que poseyera aquel grimorio se convertiría en alguien con gran poder y conocimiento. 11 00:01:31,109 --> 00:01:50,969 Una vez en Salamanca el marqués de Villena conoció que había una iglesia donde se enseñaba astrología, necromancia y la práctica de artes mágicas, sortilegios, hechizos, etc. 12 00:01:51,969 --> 00:01:58,189 Aquella iglesia era la de San Cebrián, cuyo nombre correspondía al de Ciprián de Antioquía. 13 00:01:58,950 --> 00:02:05,769 Hasta allí acudió el Marqués de Villena, bajó por la calle de San Pablo, Antigua San Polo, 14 00:02:05,769 --> 00:02:12,110 y luego subió por la cuesta de Carvajal. Allí encontró la pequeña iglesia de San Cebrián. 15 00:02:12,110 --> 00:02:22,090 Entré en ella, no había nadie y un ligero escalofrío recorrió el cuerpo del marqués 16 00:02:22,090 --> 00:02:32,370 Le dieron ganas de marcharse inmediatamente porque notaba que allí había alguna presencia marina 17 00:02:32,370 --> 00:02:40,409 Pero la curiosidad y su interés por aquello le mantuvieron en la iglesia 18 00:02:40,409 --> 00:03:07,370 Estaba muy oscuro. El ruido de sus pisadas retumbaba entre las paredes del templo. Se dirigió hacia una puerta, tal vez de la sacristía, pero estaba cerrada. Estaba claro que allí no había nadie. Volvería al día siguiente. 19 00:03:07,370 --> 00:03:16,969 No quería que la noche le sorprendiera en aquel lugar. Volvió a hacer sus pasos y buscó la puerta de salida. Está a punto de llegar a ella, cuando de repente una sombra aparece ante él. 20 00:03:18,250 --> 00:03:34,990 El marqués se detuvo asustado. No sabía de dónde había surgido aquella figura. Aquel extraño ser que se identificó como el sacristán de la iglesia le dijo que estaba esperándole. 21 00:03:34,990 --> 00:03:43,169 El sacristán le pidió al marqués que le siguiera mientras le contaba aquella gruta 22 00:03:43,169 --> 00:03:49,189 A donde se dirigían había sido construida por el mismísimo Hércules 23 00:03:49,189 --> 00:03:54,490 Y en ella el héroe había escondido todos los secretos del mundo 24 00:03:54,490 --> 00:04:02,479 El sacristán era el guardián de aquella gruta y el poseedor de aquellos secretos guardados en ella 25 00:04:02,819 --> 00:04:08,280 incluido el libro de Ciprián, cuyas enseñanzas se daban a aquellos que, como el marqués, 26 00:04:08,740 --> 00:04:11,699 dedicaban su vida al estudio de las artes ocultas. 27 00:04:13,060 --> 00:04:18,800 Le dijo también que no estaban solos. En la grita había otros seis estudiantes más. 28 00:04:18,800 --> 00:04:26,000 También le advirtió que existían algunas condiciones para llevar a cabo las enseñanzas. 29 00:04:26,540 --> 00:04:28,540 Los estudiantes debían ser siete. 30 00:04:28,540 --> 00:04:35,980 Y los siete recibirían estos conocimientos durante siete años seguidos 31 00:04:35,980 --> 00:04:42,699 Siete, el número mágico, el número sagrado y el número de la perfección 32 00:04:42,699 --> 00:04:48,519 La multiplicación del siete por tres es igual a veintiuno 33 00:04:48,519 --> 00:04:50,899 Que es el número del diablo 34 00:04:50,899 --> 00:04:59,699 Luego, uno de ellos, aquel que fuera elegido, tendría que pagar un precio por todo el conocimiento adquirido. 35 00:05:00,560 --> 00:05:14,579 Todo estaba preparado y sólo faltaba el marqués de Villena. El sacristán le ordenó que le siguiera. Entraron por la puerta de la sacristía, la cual no era profunda y se bajaba desde la iglesia a través de unos pocos escalones hacia un nivel inferior. 36 00:05:14,579 --> 00:05:34,300 El marqués siguió al sacristán por aquel estecho camino. Finalmente llegaron a un acuerdo. Allí se encontraban los otros seis estudiantes, seis hombres jóvenes sentados alrededor de una mesa en la que había una silla vacía, sin duda la reservada al marqués. 37 00:05:34,300 --> 00:05:40,819 La cristal le indicó con un gesto que tomara asiento porque ya era la hora indicada 38 00:05:40,819 --> 00:05:43,139 Eran las siete de la tarde 39 00:05:43,139 --> 00:05:50,399 Los años fueron pasando en aquella estancia subterránea a la luz de una incombustible vela 40 00:05:50,399 --> 00:05:52,939 Mientras aquel extraño personaje 41 00:05:52,939 --> 00:05:57,980 Al que el marqués identificó con algún discípulo del diablo 42 00:05:57,980 --> 00:06:00,660 O tal vez, el diablo mismo 43 00:06:00,660 --> 00:06:06,660 impartía a aquellos iniciados sus lecciones de magia negra, adivinación y negromancia 44 00:06:06,660 --> 00:06:12,040 contenidos en varios libros de magia, entre ellos el mencionado de Ciprián 45 00:06:12,040 --> 00:06:16,439 Finalmente transcurrieron los siete años 46 00:06:16,439 --> 00:06:22,819 siete años en los que todos aprendieron innumerables sortilegios y fórmulas mágicas 47 00:06:22,819 --> 00:06:27,439 conocieron muchos secretos y se convirtieron en hábiles magos 48 00:06:27,439 --> 00:06:35,259 magos. El sacristán miró entonces a Enrique de Villena. Él era el elegido, el que tendría 49 00:06:35,259 --> 00:06:41,680 que pagar por todos. Un escalofrío secundió su cuerpo. Los otros seis estudiantes salieron 50 00:06:41,680 --> 00:06:49,300 de allí y le dejaron solo en la cueva, meditando. Pero Enrique de Villena no estaba dispuesto 51 00:06:49,300 --> 00:06:54,540 a pagar por todos. No sabía siquiera si podía hacerlo y mucho menos quería permanecer allí 52 00:06:54,540 --> 00:06:59,360 de por vida. No había aprendido aquellos conocimientos para no salir de allí y simplemente 53 00:06:59,360 --> 00:07:00,680 enseñárselos a otros. 54 00:07:01,139 --> 00:07:21,060 Ponderse en la mesa del centro y una de agua. En el fondo no era mucho incluso para alguien 55 00:07:21,060 --> 00:07:26,959 que poseía tantos conocimientos como él había adquirido. 56 00:07:26,959 --> 00:07:52,839 Uno de los libros mágicos que había sobre la mesa. Lo abrió al azar. El libro mostraba cómo hacerse invisible, algo que él necesitaba en aquel momento. En efecto, pensó, aquel era el mejor momento para hacerse invisible. Dejó el libro sobre la mesa y se escondió dentro de la tinaja vacía. 57 00:07:52,839 --> 00:07:56,339 Esperó a que todos volvieran 58 00:07:56,339 --> 00:07:58,639 Pasados unos eternos minutos 59 00:07:58,639 --> 00:08:00,660 Todos regresaron a la cueva 60 00:08:00,660 --> 00:08:03,720 Entonces comprobaron que aquí no había nadie 61 00:08:03,720 --> 00:08:08,259 Todos comentaron la imposibilidad de salir de allí sin ser vistos 62 00:08:08,259 --> 00:08:13,120 Uno de los iniciados vio el libro abierto 63 00:08:13,120 --> 00:08:16,660 Que mostraba la facultad de hacerse invisible 64 00:08:16,660 --> 00:08:21,879 Un clamor de admiración sonó en la cueva 65 00:08:21,879 --> 00:08:29,939 porque pensaron que el marqués había salido de allí ante todos, habiéndose hecho invisible. 66 00:08:30,860 --> 00:08:37,480 Era lo menos que podía pensarse de un alumno aventajado tras siete años de estudio. 67 00:08:38,240 --> 00:08:44,120 Salieron todos comentando el prodigio, olvidándose de cerrar la puerta. 68 00:08:45,000 --> 00:08:47,899 Pronto el silencio se hizo dueño de todo. 69 00:08:48,620 --> 00:09:02,539 El marqués salió de la tinaja y, cuando calculó que el sacristán y los demás estarían ya dormidos, salió de la sacristía, entrando en la iglesia. 70 00:09:03,080 --> 00:09:10,720 Le hubiera gustado haber sido realmente invisible, aunque en la oscuridad de aquella iglesia casi lo parecía. 71 00:09:11,500 --> 00:09:15,639 Se escondió tras el altar y esperó a que se hiciese de día. 72 00:09:15,639 --> 00:09:23,720 A la mañana siguiente, el sacristán abrió la puerta principal de la iglesia y se dirigió después a la sacristía 73 00:09:23,720 --> 00:09:30,700 El marqués salió de su escondite con sigilo y se dirigió hacia la puerta 74 00:09:30,700 --> 00:09:33,240 Salió de ahí apresuradamente 75 00:09:33,240 --> 00:09:37,059 Ya en la calle, sus ojos se acostumbraron a la claridad 76 00:09:37,059 --> 00:09:40,240 Notó que algo le faltaba 77 00:09:40,240 --> 00:09:44,139 Algo se había quedado allí dentro de la cueva 78 00:09:44,139 --> 00:09:50,759 Su sombra, en realidad su alma. Había pagado un precio por estudiar aquella magia. 79 00:09:52,220 --> 00:09:57,899 De regreso a Toledo, Enrique de Villena se convirtió en un hombre poderoso, muy poderoso. 80 00:09:58,620 --> 00:10:04,559 Fue un maestro de las ciencias y, como hemos dicho al principio, se convirtió en un hombre sabio y erudito. 81 00:10:05,360 --> 00:10:09,879 Nadie sabía cómo ni dónde el marqués había aprendido tantos conocimientos. 82 00:10:09,879 --> 00:10:35,279 Y toda su vida transcurriría en su Palacio de Toledo, situado junto a los Jardines del Tránsito, donde el marqués pasaba los días y las noches leyendo y estudiando, practicando sus artes ocultas y echando de menos a su propia sombra. 83 00:10:35,279 --> 00:10:42,259 Si algún día te cruzas con alguien que no tiene sombra, acuérdate de esta leyenda. 84 00:10:42,919 --> 00:10:49,259 Puede que estés delante de alguien que haya estudiado magia y negromancia en la cueva de Salamanca.