1 00:00:00,300 --> 00:00:15,419 Había una vez cinco ovejitas solitarias. Esas cinco ovejitas solitarias, ese día, estaban andando por un prado tranquilísima, con la mala suerte de que cayeron justo entre medias de dos cuevas. Una cueva y otra cueva. 2 00:00:15,419 --> 00:00:32,759 En esa cueva habitaban dos lobos, un lobo y otro lobo. Dos lobos feroces que, como cualquier otro animal carnívoro, se dedicaban y se alimentaban de otros animales, como es el caso de las ovejas. 3 00:00:32,759 --> 00:00:37,380 Entonces, al ver que no había monos en la costa, empezaron a cogerlas. 4 00:00:37,759 --> 00:00:41,700 Una, dos, tres, cuatro y cinco. 5 00:00:42,500 --> 00:00:48,679 De repente, una vez cogidas, empezaron a escuchar ciertos ruidos de pastores. 6 00:00:49,539 --> 00:00:56,479 Preocupados por si les pasaba algo, tomaron la decisión de devolverlas otra vez de una en una. 7 00:00:56,479 --> 00:01:18,290 Una, dos, tres, cuatro, cinco y fin. Esos dos lobos no se arrepintieron porque, por suerte, tiempo después, se dieron cuenta de que esos pastores se volvieron a marchar. 8 00:01:18,290 --> 00:01:40,370 Hicieron la misma estrategia otra vez a por ellas. Una, dos, tres, cuatro y cinco. Sin embargo, había pasado algo mágico. Había pasado una sorpresa. Y es que las ovejas, aunque parecen menos inteligentes que los lobos, no lo son. 9 00:01:40,370 --> 00:02:00,739 Son también muy inteligentes y los habían engañado porque al final se habían quedado los lobos dormidos los dos juntos en la misma cueva y las cinco ovejas estaban todas, todas, todas juntas en esa misma cueva.