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Documental sobre Josefina Aldecoa

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Subido el 18 de abril de 2017 por Ies josefinaaldecoa alcorcon

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Amar para sí tantas tierras natales 00:00:00
como amores dichosos ha tenido 00:01:06
dice Marguerite Duran 00:01:08
Madrid es para mí una de esas tierras natales 00:01:10
aquí encontré el amor 00:01:14
aquí nació mi hija 00:01:16
aquí tengo grandes amigos 00:01:19
aquí viví años de aprendizaje en la universidad 00:01:21
y sobre todo fuera de ella 00:01:24
Salgo de mi casa para enfrentarme a un reto permanente en una profesión que me entusiasma. 00:01:31
Algunas veces pienso que un día me cansaré de esta carrera diaria, de esta vida activa en la que continúo instalado. 00:01:37
Pero creo que la vejez es una etapa maravillosa y el trabajo es fundamental para sentirse realmente vivo. 00:01:44
Educación y literatura han sido desde mi juventud las dos dedicaciones que han llenado mi vida. 00:02:24
En las escuelas rurales de mi infancia viví la pasión por educar de mi madre, una maestra de la República. 00:02:31
Aquello fue el comienzo de un proyecto educativo que cristalizó en esta escuela que dirijo desde hace 40 años. 00:02:40
Educar en libertad, despertar en el niño el deseo de conocer el mundo que le rodea, 00:02:49
Ejercitar su sentido crítico 00:02:54
Expresar a través del lenguaje, la música y el arte, sus sentimientos y su imaginación 00:02:57
Y sobre todo, ayudar a los niños a convertirse en personas tolerantes, solidarias, abiertas a otras culturas y otros países 00:03:04
Estos son algunos de los principios educativos que sostienen esta escuela 00:03:13
Principios muy afines a aquellos que en su día definieron la educación para la institución libre de enseñanza 00:03:19
Educar es tratar de descubrir lo que hay dentro de cada niño 00:03:27
Ayudarle a extraer de sí mismo lo que de innato alienta en su inteligencia y su personalidad 00:03:37
Y en consecuencia, aquello para lo que está especialmente dotado 00:03:43
Enseñar es la consecuencia de educar 00:03:47
enseñar es ayudar al niño a observar y descubrir por sí mismo las claves del mundo que le rodea 00:03:50
y a sumergirse en el entramado de conocimientos y experiencias que nos ha llegado del pasado 00:03:57
y que constituyen la historia de la humanidad 00:04:03
enseñar es iniciarle en el pensamiento abstracto y en las relaciones concretas que unen los fenómenos entre sí 00:04:06
y despertar el juego de sensaciones, sentimientos e ideas 00:04:13
que le irán transformando en un ser humano adulto y maduro. 00:04:18
La escuela es un territorio físico donde se desarrolla una actividad intelectual 00:04:24
y es también un lugar de aprendizaje social 00:04:29
donde el niño aprende a tolerar, a compartir, 00:04:32
a ejercer la solidaridad y a rechazar la violencia y la discriminación. 00:04:35
Trabajar con niños es un privilegio 00:04:42
porque los niños nos están mostrando constantemente 00:04:44
actitudes nuevas, intuiciones recién estrenadas, descubrimientos insospechados. El contacto 00:04:47
con los niños rejuvenece y nos enseña a ver el mundo de hoy como es, no como nosotros 00:05:04
hemos llegado a definirlo y encasillarlo. La infancia de estos niños que estamos viendo 00:05:10
es muy diferente a la infancia que yo vivía en La Robla, un pueblo leonés situado a 25 00:05:17
kilómetros de la capital. Las Roblas hoy un pueblo industrial y estuvo siempre destinado 00:05:22
a serlo porque a través de su ferrocarril se distribuía parte del carbón de las minas 00:05:56
del norte de León. Este pueblo, cercano a la frontera natural con Asturias, es un pueblo 00:06:02
comercial y emprendedor que ya se asomaba al futuro en mi infancia sin abandonar entonces 00:06:13
la agricultura. Contemplando las columnas de humo de sus fábricas, no puedo menos 00:06:20
desclamar qué verde era mi valle. Para reflexionar enseguida acerca de lo inevitable y ventajoso 00:06:26
que ha sido para el pueblo la industrialización progresiva. Yo vivía lejos del pueblo, en 00:06:33
pleno campo. A un kilómetro de la robla, por la carretera de Asturias, estaba la casa 00:07:02
de mis abuelos y un kilómetro era entonces una distancia muy larga. Nací en esta casa 00:07:07
abandonada hoy y en ella transcurrió parte de mi infancia. Al contemplarla, una ráfaga 00:07:15
de melancolía invade mis recuerdos. Aquí se asentaba mi mundo de ayer, en esta casa 00:07:22
vacía, en esto que fue jardín con parterres perfectamente dibujados en los que crecían 00:07:32
rosas y pensamientos. En los caminos olvorrosos estaban bordeados de macizos de grosellas 00:07:38
rojas, amarillas y negras, bajo estos árboles que han dejado caer una fruta que nadie recoge. 00:07:45
A la huerta entraba un arroyo profundo que pasaba bajo el puente de la carretera hasta 00:07:56
el río donde nos bañábamos en verano y pescábamos cangrejos. 00:08:04
Desde nuestra casa, subiendo por un camino monte arriba, se llegaba al Cedo, un pueblo en lo alto desde el que se veía abajo el valle. 00:08:36
La víspera de San Juan se encendían hogueras en los montes cercanos. 00:09:17
La nuestra la hacíamos en la Peña del Asno, una gran montaña rematada por una roca en forma de cabeza de asno. 00:09:22
Subíamos los niños y los jóvenes al anochecer y encendíamos la hoguera. 00:09:36
Recuerdo muy bien el último San Juan y recuerdo muy bien el último verano 00:09:40
Era julio y hacía mucho calor 00:09:52
Un día, cuando jugábamos, oímos un ruido de motores en el cielo 00:09:57
Los aviones volaban alto y se dirigían hacia Asturias 00:10:02
Al día siguiente se oyeron explosiones lejanas 00:10:10
Era difícil que me diera cuenta de que había empezado una guerra 00:10:14
y no sabía que aquella guerra iba a marcar el final de mi infancia. 00:10:18
Los españoles que nacimos entre 1925 y 1930 aproximadamente 00:10:39
teníamos entre 6 y 11 años cuando estalló la guerra civil. 00:10:45
En distintos pueblos y ciudades, en una zona u otra del conflicto, 00:10:50
los niños del 36 vivimos una misma experiencia que nunca hemos olvidado. 00:10:55
olvidado. Unos cuantos, en nuestros libros, hemos dado testimonio de aquellos años. Hemos 00:11:00
contado la historia de una infancia en guerra y de una adolescencia y una juventud en posguerra. 00:11:07
Aquellos jóvenes escritores de los 50 que vivíamos en Madrid teníamos nuestros lugares 00:11:14
de encuentro en los cafés y las tabernas. Frente a una universidad amordazada y reprimida 00:11:19
y una prensa censurada, frente a una calle vigilada, el café y la taberna eran los únicos 00:11:25
foros discretamente libres. En 1944 mi familia se trasladó a vivir a Madrid y yo me matriculé 00:11:33
en la Facultad de Letras. Allí encontré a un grupo de compañeros que iban a ser mis 00:11:55
amigos y que querían ser escritores. La Universidad de los 40 era una universidad anémica, mortecina, 00:12:01
mediocre. Exiliados la mayoría de los grandes maestros, encarcelados otros, acobardados 00:12:10
el resto, los alumnos nos sentíamos perdidos y profundamente decepcionados. La pasión 00:12:21
por la literatura y el descontento generalizado nos llevó a reforzar los lazos de amistad 00:12:28
desde el primer momento. Fueron años difíciles para los que queríamos escribir. En primer 00:12:34
lugar, la escasez de libros era desesperante. A través de parientes y amigos conseguíamos 00:12:41
algunas publicaciones del exterior. También los escritores españoles de la generación 00:12:47
del 98 y del 27 habían sido retirados en su mayor parte y la censura se ensañaba con 00:12:52
ellos. Por otra parte, era difícil publicar. Ser joven entonces no era un valor, era un 00:12:59
impedimento. Cuando Ignacio y yo nos casamos, nos fuimos a vivir a la orilla del Manzanares, 00:13:07
en el Paseo de la Florida, cerca de la ermita pintada por Goya. La luz de Madrid se filtraba 00:13:36
por los cristales de las ventanas que daban al río. Se adivinaban las siluetas de los 00:13:50
árboles y era una alegría ver el paso del agua brillando entre las hojas. La presencia 00:13:55
permanente del río, aparecen muchos cuentos de Ignacio. Escribía, por el paseo de la 00:14:04
orilla del río, las sombras de los árboles forman un túnel. En las aguas del Manzanares 00:14:10
navega la media luna fosfórica, titubeante, profunda. El castizo barrio de La Bombilla 00:14:16
es hoy un barrio alegre, como lo fue siempre. En el recuerdo vive la verbena del santo con 00:14:27
sus tiovivos y sus modistillas, y Casa Mingo, la inolvidable sidrería, permanece como un 00:14:33
vínculo indestructible entre el Madrid pasado y el presente. El río Manzanares, el aprendiz 00:14:40
de río, se ha convertido con el tiempo en un río europeo y urbano. En sus aguas se refleja 00:15:09
el perfil de una ciudad en expansión, en cuyas cuidadas márgenes han crecido edificios 00:15:16
modernos. El nuevo río, más caudaloso, más limpio, añade una belleza nueva a esta zona 00:15:21
de Madrid. La plaza de Oriente mira a Poniente. En ella pueden contemplarse las puestas de 00:15:28
sol más radiantes. Pasado el campo del Moro, más allá de las vistillas, sobre los árboles 00:15:43
de la casa de campo, el sol se retira hacia Portugal y en su retirada tiñe el cielo de 00:15:51
un púrpura lujoso, de un dorado regio. 00:15:58
La estatua ecuestre de Felipe IV, basada en un retrato de Velázquez, preside la plaza, 00:16:03
por cuyos paseos se exhiben estatuas de otros reyes. 00:16:09
Esta plaza es el corazón de una de las zonas más significativas y hermosas de Madrid, 00:16:15
el Madrid de los Austrias. 00:16:22
A media luz, las calles del Madrid y de los Austrias cobran todo su sentido 00:16:23
Me gusta pasear por estas calles a esa hora 00:17:05
Cuando el cielo azul marino de esta ciudad sin mar 00:17:09
Se ilumina con el reflejo de las farolas 00:17:13
Y una magia especial lo envuelve todo 00:17:15
De noche, el Madrid histórico es una ciudad de ayer en la que podemos vivir hoy 00:17:18
el tiempo se detiene 00:17:33
y tiñe de añoranza 00:17:36
los fantasmas radiantes del pasado 00:17:37
el madrileño es ave nocturna 00:17:39
y convierte la noche en el momento ideal 00:18:06
para sumergirse en la atmósfera 00:18:09
inaprensible de otros siglos 00:18:11
a media luz 00:18:12
el madrileño es feliz en la calle 00:18:14
respirando la atmósfera cordial de la ciudad 00:18:16
palacios e iglesias 00:18:19
se alzan junto a las casas bajas 00:18:37
de un pueblo democrático y tierno 00:18:40
el pueblo de Madrid. El paso de las estaciones en la naturaleza me produce una emoción especial. 00:18:42
El renacer de la primavera, la plenitud del verano, los oros suntuosos del otoño y la 00:19:18
esquemática desnudez del invierno en la que sólo permanece lo esencial. Aquí, en el jardín botánico 00:19:25
busco, como en el campo, ese proceso vital de la naturaleza en permanente cambio. Del otoño al 00:19:32
verano, paseó por este oasis enclavado en el centro de Madrid todas las mañanas de 00:19:39
domingo. El jardín fue creado por Carlos III para guardar, proteger y exhibir las colecciones 00:19:44
botánicas de los grandes viajeros de la época. Plantas aromáticas, flores, rosales, glicinias, 00:20:05
árboles exóticos, secuoyas, cedros del Himalaya, tilos, tejos. Desde el jardín botánico, 00:20:13
situado en una zona de Madrid 00:20:20
marcada por el sello arquitectónico 00:20:22
y urbanístico de los Borbones 00:20:24
recuerdo con agradecimiento 00:20:26
aquel alcalde ejemplar que fue Carlos III 00:20:28
quien convirtió Madrid 00:20:31
en una ciudad europea 00:20:33
Árboles del Botánico en Madrid 00:20:35
Árboles de León 00:20:55
En mis recuerdos siempre hay árboles 00:20:56
Bajo los árboles del paseo leonés de la Condesa 00:20:59
han transcurrido muchas horas de mi adolescencia 00:21:03
A la orilla del río Bernesga se extiende este hermoso paseo que arranca de Guzmán el Bueno y termina en el convento de San Marcos. 00:21:06
La condesa de Sagasta, con sus jardines llenos de flores, era el lugar al que se trasladaba en los veranos el paseo de provincias de siete a nueve y media que cantaba el poeta. 00:21:22
Un paseo en el que se iniciaban los primeros encuentros entre chicos y chicas. 00:21:34
al final del paseo se eleva una de las tres joyas arquitectónicas de la ciudad 00:21:38
San Marcos 00:22:00
alzado junto al puente sobre el Bernesga 00:22:02
el convento fue desde sus orígenes en el siglo XII 00:22:05
hospital, templo y refugio de los peregrinos 00:22:09
que seguían el camino de Santiago llegados desde distintos puntos de Europa 00:22:12
era una ruta marcada por la fe 00:22:17
y por el deseo de alcanzar el fin del camino, el abrazo del santo. 00:22:20
Pero era también una ruta de europeísmo, de comunicación entre culturas. 00:22:25
San Marcos, que pertenecía a la poderosa Orden de Santiago, 00:22:45
se transforma en el siglo XVI en un gran convento 00:22:49
en el que se suceden estilos en los dos siglos que duró su construcción. 00:22:52
Este ejemplar único del plateresco castellano, 00:23:05
este convento que fue prisión de Quevedo durante cuatro años 00:23:08
y prisión de ciudadanos durante nuestra guerra civil 00:23:11
es hoy un hostal de lujo que acoge visitantes de todo el mundo 00:23:14
peregrinos unos, simples turistas otros 00:23:19
cuando mi familia se trasladó a la ciudad de León 00:23:22
en el verano del 36 00:23:43
vivíamos muy cerca de San Isidoro 00:23:45
la segunda joya leonesa 00:23:48
esta espléndida muestra del románico 00:23:50
se asienta sobre vigorosos pilares 00:23:54
y entre sus muros reposa el santo y sabio sevillano. 00:23:57
San Isidoro es un ejemplo insustituible de arquitectura románica. 00:24:01
Además aquí se reunieron en el siglo XII 00:24:07
las primeras cortes con participación popular de Occidente. 00:24:10
Hay un trozo de la antigua muralla que enlaza San Isidoro con la catedral. 00:24:31
Por un laberinto de calles estrechas paralelas a la muralla 00:24:51
se descubren rincones bellísimos. 00:24:54
Eran las calles que yo elegía para llegar a la catedral, 00:25:02
situada en el punto más alto de la ciudad 00:25:05
y ante la cual el deslumbramiento es inevitable. 00:25:07
La catedral, el gótico más puro, 00:25:13
la más francesa de nuestras catedrales, 00:25:16
piedra y luz, color y sombras, 00:25:19
es un anticipo de un paraíso prometido 00:25:21
que aquí, en la tierra, se muestra ante nuestros ojos 00:25:24
con el resplandor de una estética creada por los hombres. 00:25:27
Cuando me fui de la catedral, hacía una calle que tiene para mí un significado muy especial, porque ahí, muy cerca, en la Fundación Sierra Pambley, estaba y está la Biblioteca de Azcárate. 00:25:31
En esta biblioteca, entre los muros cubiertos de libros y con la presencia cercana de un jardín oculto, transcurrió lo mejor de mi adolescencia. 00:26:22
Aquí desperté al mundo de la literatura 00:26:34
Aprendí a distinguir lo bueno de lo óptimo 00:26:38
Y me ejercité en un trabajo difícil 00:26:42
El trabajo de escuchar 00:26:45
Aquí participé por vez primera en una experiencia gozosa 00:26:46
Una tertulia literaria de amigos 00:26:51
Amigos queridísimos, inolvidables 00:26:55
Don Antonio de Lama, el gran maestro 00:26:58
Victoriano Kremer, Eugenio de Nora 00:27:01
Pepín Castro Vejero 00:27:04
aquí asistí 00:27:06
desde el asombro de mis 15 años 00:27:08
a la creación 00:27:11
y el nacimiento en 1944 00:27:12
de una revista 00:27:14
Espadaña, que iba a marcar 00:27:16
una época en la historia de la poesía 00:27:18
española contemporánea 00:27:20
como otras revistas poéticas 00:27:22
en otras ciudades de provincias 00:27:24
Espadaña 00:27:26
levantó su voz y sus versos 00:27:27
a pesar de la censura 00:27:30
en un ambiente y en un medio de ignorancia y oscuridad. 00:27:31
Por San Glorio se entra en Cantabria. 00:28:12
La cordillera cantábrica es la barrera natural que aísla de la meseta 00:28:15
a esta región excepcional que mantiene intacta su belleza a través del tiempo. 00:28:19
Me gusta vivir en la gran ciudad. 00:29:01
Necesito su ritmo acelerado, su dinamismo, la variedad de sus gentes. 00:29:04
Pero es en contacto con la naturaleza donde encuentro la serenidad y a la vez un estado de lucidez 00:29:08
Descubrir la naturaleza de Cantabria es un gozo y un privilegio 00:29:16
Desde hace muchos años, estos parajes se han convertido para mí en algo muy especial 00:29:21
Aquí he encontrado mi refugio y mi paz 00:29:49
Es mi tierra elegida 00:29:52
pueblos habitados por gentes que se afanan sobre una tierra fértil 00:29:54
pero no siempre de fácil acceso 00:29:59
cántabros amantes de su tierra 00:30:02
y a la vez viajeros y navegantes infatigables 00:30:23
artesanos que trabajan en las tardes de otoño e invierno 00:30:26
hábiles manos que convierten la madera del roble, el avellano, el abedul 00:30:30
en cuencos, bastones, madreñas 00:30:35
luego está la alegría de la feria 00:30:38
Vender, comprar, cerrar el trato con un apretón de manos de estos cántabros hidalgos, hijos de algo valioso y duradero. 00:31:23
Ganaderos, labradores, hombres de la montaña que contemplan desde las altas brañas los pueblos escondidos abajo. 00:31:31
Entre la montaña y el mar se extiende la playa de Ollambre, símbolo de la belleza de Cantabria. 00:31:40
Tres kilómetros de arena fina y dorada 00:32:17
donde el agua deposita en las mareas bajas 00:32:20
conchas y piedras talladas por la erosión 00:32:23
Cerca surcan las aguas barcos pequeños de la pesca de bajura 00:32:26
A lo lejos, en el horizonte rectilíneo 00:32:33
aparecen de vez en cuando grandes barcos 00:32:36
que se deslizan suavemente con rumbo desconocido 00:32:39
El mar de la aventura de navegantes, descubridores 00:32:42
pescadores de altura, emigrantes e indianos 00:32:51
rompe con violencia en las costas de esta tierra 00:32:54
el mar norteño me embarga la nostalgia de viajes trasatlánticos 00:32:57
caminos de agua cuyo final es América 00:33:12
la playa de Ollambre está entre la aristocrática comillas 00:33:15
y un pueblo marinero, San Vicente de la Barquera 00:34:23
en cuya amplia bahía se recogen numerosos barcos de pesca 00:34:27
luego, en el puerto 00:34:31
Cuando llegan los barcos y descargan su pesca, comienza la alegría del último trabajo. 00:34:46
Hay que limpiar los peces grandes, lavar los chicos, abrir, quitar escamas, 00:34:51
preparar el tesoro arrebatado al mar para convertirlo en gala y manjar de la cocina cántabra. 00:34:57
Desde Cabezón de la Sal, capital de la montaña, 00:35:15
adentrándose hacia el interior siguiendo el curso del río Saja, 00:36:00
surgen pueblos pequeños, escondidos, pueblos del Valle de Cabuérniga, 00:36:03
lugares en los que el esplendor de la naturaleza y la estética de su arquitectura 00:36:09
nos hacen olvidar por un momento al pasear por sus calles que hay un mundo lejano y hostil. 00:36:14
La lluvia generosa, la lluvia madre, lo penetra todo con su violencia fecunda. 00:36:20
Bruñe las hojas de los árboles, centellean la hierba, lava las fachadas de piedra de las casas. 00:36:36
Todo queda nuevo y limpio y cuando aparece tímido el sol, un vaho de vida se eleva de la tierra. Casas de piedra gris con balconadas de madera, solanas cojadas de flores rojas, malvas, amarillas, huertos ajardinados que rodean las casas, escudos tallados en la piedra que evocan la hidalguía de la tierra. 00:36:43
Bosques de Cantabria, Ucieda, Sejos, Palombera, el Camino de Reynosa, Robledales, alledos que emergen de la niebla, abedules, acebos, castaños, el lujo forestal de una reserva nacional única que resplandece en esta zona de Cantabria a la que me siento tan ligada. 00:37:17
en la sombra brumosa los helechos y el serval de los cazadores 00:38:13
la fastuosa opulencia de unos bosques 00:38:17
habitados por osos, lobos, zorros, jabalíes, corzos, ciervos 00:38:20
las aves majestuosas de las cumbres 00:38:25
y el remoto y escondido uruguayo 00:38:28
que todavía canta en lo profundo del bosque 00:38:30
Concha Espina describe con ajustada expresividad esta tierra suya 00:38:32
aquí el hierro y la nieve, la roca y la niebla 00:39:15
la encina y el tojo, la gamuza y el águila, los peñascos inaccesibles, las urañas cumbres 00:39:19
embozadas en su trágica soledad, soñolientas al salvaje arrullo de nubes y sellizcas. 00:39:27
En este valle de Cabezón de la Sal, en el pueblo de Mazcuerras, está mi casa, las Magnolias. 00:40:31
Fue un impulso absolutamente estético 00:40:38
Pero también la soledad y la tranquila calma de la casa 00:41:26
Eran tentadoras en un momento en que su trabajo y su cansancio de Madrid aumentaban 00:41:29
Necesitaba poner orden en tanto proyecto iniciado y nunca proseguido 00:41:35
En tanto ensayo, libro, artículo 00:41:40
Había comprado la casa y la amaba y le pertenecía 00:41:44
Y ella pertenecía de algún modo a la casa 00:41:49
Ahora, en esta casa, en esta sala junto a la chimenea 00:41:51
El frío del pasado y la ambición infantil parecían remotos 00:42:12
Pertenecientes a una historia que le hubieran contado 00:42:16
Julia miró a su alrededor 00:42:19
El alto techo recubierto de escayolas moldeadas en oro y rosas apagados 00:42:22
El suelo de maderas brillantes que partían de un centro 00:43:12
Y se extendían en radios de diferentes colores 00:43:16
El cerezo rojizo, el claro limoncillo, el tostado nogal 00:43:18
Parece que todos los pájaros del valle hubieran venido a vivir en mis magnolios 00:43:23
Les gustará el olor de las flores 00:43:32
Es dulce la magnolia 00:43:35
Antes solía pedir a Marta que me subiera una y la colocara cerca de mí en un vaso 00:43:37
Ahora no puedo ya 00:43:43
Me ahogan los olores fuertes 00:43:46
Don Pedro, el médico, me dijo el otro día 00:43:49
Hay que cuidar ese asma, eres muy joven todavía, Clara 00:43:52
¿Qué sabrá él si soy joven o no? 00:43:56
Además, lo de ser joven no es igual para todos 00:44:00
Si no estuviera enferma, yo sería joven 00:44:03
Y si no fuera porque estoy sola, abandonada y triste 00:44:06
A lo mejor no estaba enferma 00:44:09
Ya va trepando la bugambilla 00:44:12
Ya cubre un poco más la fachada principal 00:44:22
Debe ser el calor de este verano 00:44:25
Él suspiraba por conseguir que todo el frente se cubriera de ese morado fuerte que tiene la flor. 00:44:28
Si un día pasa, puede que oculto en las sombras de la noche, porque de día no se atreve, 00:44:38
se asomará a esa verja y contemplará el jardín que tanto quiso. 00:44:44
Verá el castaño de indias que se ensancha en la copa, el tejo, la secuoya, el tulípero de Virginia. 00:44:50
Todo estudiado y planeado. 00:44:58
Porque tú, Clara, siempre has de tener flores a tu alrededor. 00:45:01
El estanque del jardín reflejaba la estatua de una mujer con la cabeza aladeada. 00:45:11
El pelo se destrenzaba en la nuca, se derramaba sobre la espalda desnuda. 00:45:17
Sus manos sujetaban el extremo de una túnica que ocultaba parte del cuerpo suavemente inclinado. 00:45:22
bajo el castaño 00:45:29
un círculo de oro 00:45:44
magnificaba el triunfo deslumbrante 00:45:46
del otoño 00:45:48
la ampelosis se había vuelto roja 00:45:48
violenta y posesiva 00:45:51
cubría la casa entera 00:45:54
en otoño 00:45:55
se devora a sí misma 00:45:57
camina a su final con brío 00:45:59
destruida por su propia llama 00:46:01
en la que arde el recuerdo del verano. 00:46:03
Dice Moriac que los lazos que nos unen a una casa y a un jardín 00:46:08
son del mismo orden que los del amor. 00:46:13
Y yo creo que tiene razón. 00:46:16
Esta casa y este jardín, que construyó un indiano hace más de 100 años, 00:46:19
se ha convertido para mí, con el paso del tiempo, en mi verdadero hogar. 00:46:24
En el hogar que realmente amo. 00:46:28
Además aquí he descubierto sensaciones que creía perdidas en la infancia 00:46:30
Sensaciones que cuando era niña abrieron mi sensibilidad al mundo de la naturaleza 00:46:36
Aquí he escrito todas mis novelas 00:46:43
Y hay una que quiero especialmente, La enredadera 00:46:45
Que se desarrolla en esta casa y en este jardín 00:46:48
Y en el pueblo y sus alrededores 00:46:52
Aquí he vuelto a escribir 00:46:54
Y además he encontrado lo que para mí significa la felicidad, la serenidad y el goce día a día del placer de vivir los pequeños momentos. 00:46:57
Las casas y casonas de Mazcuerras, la bolera, la iglesia, las calles que bajan al río y las que suben al monte, forman un conjunto urbano de excepcional encanto. 00:47:09
Mazcuerras es conocida en todo Cantabria por su belleza natural y por sus famosos viveros ya centenarios 00:47:23
que han dado a este pueblo un carácter especial de pueblo de las flores 00:47:32
Mazcuerras es también el pueblo de Concha Espina 00:47:36
aquí está su preciosa casa habitada hasta hace unos años por su hija Josefina 00:47:47
y su yerno Regino Sainz de la Maza 00:47:53
a quien oíamos tocar la guitarra 00:47:55
en las noches silenciosas del verano 00:47:58
aquí habitan ahora 00:48:00
durante largas temporadas 00:48:02
las hijas y los nietos de Josefina y Regino 00:48:04
la casa de la escritora 00:48:07
se llama Luzmela 00:48:10
y así fue rebautizado el pueblo 00:48:11
que en este momento es conocido por los dos nombres 00:48:13
enseguida 00:48:16
dando la espalda al pueblo y al camino 00:48:42
se veía ya el haya púrpura 00:48:44
solitaria en la loma de Braña Nueva 00:48:46
un poco más arriba 00:48:49
el bosquecillo de pinos, la araucaria, los abedules, los arces, los chopos. La anarquía 00:48:51
forestal de la finca, respetada por los descendientes de aquel botánico aficionado, que muchos 00:49:00
años antes plantó el monte, cercó la propiedad, tiró la casa vieja y construyó una nueva. 00:49:06
Mandó hacer un arco de piedra grande, para que pudieran pasar los carros cargados de 00:49:14
hierba. Hizo esculpir la fecha y se encerró allí un día y para siempre. Al ver la casa 00:49:19
en lo alto, desafiante y desnuda, protegida tan solo por los montes que se asomaban por 00:49:30
detrás de la finca, Julia se hizo una pregunta. La misma que se hacía cada vez que decidía 00:49:37
ascender por la cuesta escarpada e incómoda, en vez de prolongar su paseo por los caminos 00:49:44
que limitaban los prados del valle. 00:49:49
La pregunta era, ¿a qué vengo? 00:49:52
¿Qué busco? ¿Qué se me ha perdido aquí? 00:49:55
Como una enredadera es la vida de la mujer, 00:49:58
la veo como sube y trepa y se enrojece por toda la fachada, 00:50:05
la enredadera. 00:50:10
Pronto vendrá el invierno y se caerán sus hojas, 00:50:12
pero ella no se suelta, 00:50:16
que no es árbol creciendo solo y firme hacia los cielos. 00:50:17
El hombre sí que es árbol, es árbol y si él quiere es pájaro o camino 00:50:21
Te llevaré conmigo a Italia, me dijo Ignacio el día que nos conocimos 00:50:27
Lo del viaje me parece revelador ahora, al calor del tiempo 00:50:33
Porque los viajes iban a marcar nuestras vidas 00:50:38
El proyecto de hacerlos, el deseo de proyectarlos, el sueño de desearlos 00:50:43
Nunca fuimos juntos a Italia, pero sí a la Sierra de Filabres, a Nueva Orleans, a Lequeitio, a la Costa Azul, a las Alpujarras, a Varsovia, a Galicia, a Nueva York, a Madrigal de las Altas Torres, a Ámsterdam. 00:50:49
Juntos viajamos por los pueblos de España y por las ciudades del mundo 00:51:07
y sobre todo por esos caminos a los que conduce la imaginación 00:51:12
por esos senderos que se entrecruzan en la literatura 00:51:17
Solos o con amigos, la noche se extendía sin límites 00:51:20
ante nuestra avidez por estrujarlo todo 00:51:32
por extraer el jugo de todo 00:51:34
añadirle miel o limón, paladearlo luego, beberlo 00:51:37
compartirlo a lentos sorbos 00:51:41
el humo de los cigarrillos 00:51:43
el hielo de las copas 00:51:46
la exaltación de la charla 00:51:48
y una sola palabra atachada del vocabulario 00:51:50
aburrimiento 00:51:52
de Ignacio aprendí a ser flexible 00:51:53
a gozar de los grandes momentos 00:52:01
a apresar los instantes fugaces 00:52:04
a gastar la vida sin miedo 00:52:06
a saber que la existencia es breve 00:52:09
aunque la gente lo ignora 00:52:11
y piensa que va a vivir mil años 00:52:13
Por Ignacio supe que la amistad es la primera de las necesidades. La generosidad el mejor de los vicios. La literatura la más importante razón de existir. Con Ignacio descubrí el mar y cómo navegarlo ligero de equipaje. Aunque el viaje y la aventura le seducían en cualquier lugar que se produjesen, el mar era su pasión. El mar que tanto tiene que ver con la libertad está siempre presente en su literatura. 00:52:15
Cuando murió Ignacio, comprendí que mi vida con él había sido un privilegio y un regalo. 00:53:31
La vida más intensa y repetible que hubiera podido caberme en suerte. 00:53:38
Autor/es:
RTVE
Subido por:
Ies josefinaaldecoa alcorcon
Licencia:
Reconocimiento
Visualizaciones:
350
Fecha:
18 de abril de 2017 - 19:51
Visibilidad:
Público
Centro:
IES JOSEFINA ALDECOA
Duración:
54′ 53″
Relación de aspecto:
4:3 Hasta 2009 fue el estándar utilizado en la televisión PAL; muchas pantallas de ordenador y televisores usan este estándar, erróneamente llamado cuadrado, cuando en la realidad es rectangular o wide.
Resolución:
640x480 píxeles
Tamaño:
314.46 MBytes

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