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Mi gatito Selene

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Subido el 23 de febrero de 2026 por Tic ce40 madrid

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Hola a todos, hoy nos vamos a sumergir en una historia verdaderamente encantadora, la 00:00:00
de un gatito llamado Selene y su, bueno, su increíble viaje a la luna. 00:00:04
Para empezar, vamos a plantear una pregunta que la verdad parece sacada de un cuento de 00:00:09
hadas. 00:00:14
Es posible que un simple collar, uno brillante, pueda guiar a un gatito perdido de vuelta 00:00:15
a casa, pero no desde el jardín de al lado, no, no, desde la mismísima luna. 00:00:20
Y aquí empieza todo, con nuestro protagonista, Selene. 00:00:25
Un gatito blanco, súper inquieto, que tenía una fascinación, pero una fascinación enorme, por algo que estaba muy, muy por encima de él. El cielo. 00:00:28
Selene vivía con una niña, con Clara. Y su mundo, bueno, su mundo entero estaba lleno de estas maravillas que veía al mirar hacia arriba. 00:00:39
Esos ojos como canicas, súper curiosos, siguiendo el vuelo de los pájaros o intentando adivinar formas en esas nubes que parecían de algodón de azúcar. 00:00:47
Pero sobre todo, estaba pendiente de los movimientos de dos personajes muy importantes para él 00:00:54
La señora Luna y el señor Sol 00:01:00
Claro, con un gatito tan curioso, Clara quería asegurarse de que su pequeño amigo nunca se perdiera 00:01:02
Así que le hizo un regalo súper especial 00:01:08
Un collar de un azul brillante, con una chapita de plata 00:01:10
Y ojo, que no era un adorno cualquiera, estaba diseñado para resplandecer, para brillar 00:01:14
Era como una promesa, con esto siempre podré encontrarte 00:01:19
Y fue precisamente esa obsesión por el cielo lo que, por un, digamos, un pequeño malentendido 00:01:23
gatuno, acabó desencadenando una aventura absolutamente extraordinaria. Pues resulta 00:01:28
que una noche Selene vio la luna llena, así, redonda, brillante. Y claro, su lógica de gatito 00:01:33
hizo clic. ¿Qué vio? Pues un queso. Pero no un queso cualquiera. Un queso gigante, delicioso, 00:01:40
que alguien había dejado ahí en el cielo. Y seguro que era para él. Totalmente convencido 00:01:47
de su genial descubrimiento, ¿qué hizo? Pues lo que haría cualquier gato. Estiró 00:01:52
bien las patitas, tomó un poco de carrerilla y ¡zas! Pegó un salto digno de un superatleta 00:01:58
y se lanzó directo hacia su premio de queso, desapareciendo así, de repente, entre las 00:02:03
estrellas. Pero, claro, lo que Selena se encontró al 00:02:09
llegar, y sobre todo, lo que había dejado atrás en la Tierra, pues no era para nada 00:02:13
lo que él se imaginaba. De repente, teníamos dos mundos completamente separados, pero que estaban, 00:02:17
fíjate, unidos por un mismo sentimiento. La tristeza. Mientras Selene estaba en su aventura, 00:02:23
en la tierra, la pobre Clara estaba totalmente desconsolada. Es que lo buscaba por todas, 00:02:30
todas partes. En el tejado, debajo de la cama, en fin. Y cada noche la misma pregunta mirando 00:02:35
al cielo. ¿Dónde estás, pequeño amigo? ¿Dónde te has metido? Y la decepción de Selene, madre mía, 00:02:41
fue inmensa. Él que soñaba con darse un festín de queso. Y la realidad fue un tortazo. Un lugar 00:02:48
desolado, lleno de polvo gris y un silencio que lo aplastaba todo. Nada de queso. Solo muchísima 00:02:54
soledad. Y justo ahí, cuando ya parecía que todo estaba perdido, tanto para Clara en la Tierra como 00:03:01
para Selene en la luna, ocurrió algo. Un evento celestial, de esos que pasan muy de vez en cuando, 00:03:07
creó una oportunidad única. Fue, literalmente, un destello de esperanza en la más profunda 00:03:13
oscuridad. Fue el abuelo de Clara el que se lo explicó. ¡Clara, esto es un eclipse! Y mientras 00:03:19
ella, con sus gafas especiales, observaba cómo la sombra iba cubriendo el sol poquito a poco y 00:03:26
cómo el cielo se volvía de un azul oscuro, justo en ese momento ocurrió la magia. En esa penumbra 00:03:31
tan extraña, casi de noche en pleno día, justo en el borde de la silueta oscura de la luna, Clara 00:03:37
vio algo. Un destello. Pequeñito, pero muy familiar. Y claro, no pudo contener la emoción y gritó. 00:03:43
¡Abuelo, mira, algo está brillando ahí arriba, en la luna! Y es que, en la oscuridad casi total 00:03:51
del eclipse, esa poquita luz del sol que se escapa por los bordes de la luna, lo que se llama la 00:03:56
corona solar, pues esa luz fue justo la que hizo que la chapita de plata del collar de Selene 00:04:01
brillara como una estrella lejana. No había duda. Era él. Al ver ese puntito de luz, esa prueba de 00:04:06
esperanza, la confirmación de que su amigo estaba allá arriba, Clara supo al instante lo que tenía 00:04:13
que hacer. Había llegado el momento de la verdad, el momento para el salto más valiente de todos. 00:04:19
Y llamó, llamó con todas sus fuerzas, con esa esperanza un poco loca de que su voz pudiera, 00:04:25
de alguna manera cruzar esa distancia tan inmensa. Es que el eclipse había creado una ilusión óptica. 00:04:30
Por un momento la luna parecía estar casi al alcance de la mano. Y lo increíble es que Selene 00:04:37
la oyó. Vio su casa. Vio a Clara. Todo parecía tan tan cerca. Y no se lo pensó dos veces. Tomó 00:04:42
carrerilla desde el borde de un cráter y pegó el salto más valiente e importante de toda su vida. 00:04:49
Y funcionó. Una pequeña bolita de pelo blanca aterrizó, súper suavemente, en el tejado. Era 00:04:54
Selene, con un poquito de polvo de estrellas todavía en los bigotes. Soltó un maullido de 00:05:01
pura felicidad. Ya estaba en casa, y lo primero que recibió fue el abrazo más fuerte y achuchable 00:05:06
de Clara. Y mientras lo abrazaba con fuerza, Clara le susurró al oído el secreto de su rescate. Fue 00:05:12
su collar. Ese collar tan especial que le regaló para no perderlo nunca. Pues mira, 00:05:18
había cumplido su promesa, pero de la forma más increíble y espectacular que nadie podría haber 00:05:24
imaginado. Y Selene, pues a su manera, con ronroneos y dándole cabezazos suaves, le dio 00:05:29
toda la razón. Creo que en ese momento entendió que, oye, las aventuras por el universo están muy 00:05:34
bien, son maravillosas, pero que no hay absolutamente nada, nada como el calorcito 00:05:39
y el cariño de estar en casa. Y todo esto al final nos deja con una última reflexión. Pensándolo 00:05:44
bien, ¿cuál es la aventura más grande de todas? ¿La de explorar lo desconocido, irse muy lejos o 00:05:51
la de encontrar el camino de vuelta a casa, a donde de verdad pertenecemos? 00:05:57
Etiquetas:
Código Escuela 4.0_M
Autor/es:
Código Escuela 4.0_Madrid
Subido por:
Tic ce40 madrid
Licencia:
Reconocimiento - No comercial - Compartir igual
Visualizaciones:
7
Fecha:
23 de febrero de 2026 - 22:53
Visibilidad:
Público
Centro:
C RECURSOS Código Escuela 4.0
Duración:
06′ 03″
Relación de aspecto:
1.78:1
Resolución:
1280x720 píxeles
Tamaño:
34.53 MBytes

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