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El problema del ser humano en Hannah Arendt

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Subido el 13 de enero de 2024 por César Pedro P.

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Vídeo en el que se explica la visión sobre el ser humano en el pensamiento de Hannah Arendt

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En sus reflexiones sobre la antropología filosófica, Hannah Arendt habla siempre de 00:00:00
la condición humana y no de la naturaleza humana, puesto que considera que los seres 00:00:07
humanos no tenemos una naturaleza fija y originaria. Los seres humanos podemos configurar, al menos 00:00:11
en parte, eso que somos. Siguiendo Aristóteles, Arendt distingue dos formas diferentes de 00:00:17
vida, la vida activa y la vida contemplativa. De la primera se ocupa, en un libro que se 00:00:23
titula La condición humana, y de la segunda, en otra obra que se llama La vida del espíritu 00:00:29
y que dejó inacabada porque estaba trabajando en ella cuando le sorprendió la muerte. La 00:00:36
vida activa guarda relación con lo que hacemos e incluye, según Hannah Arendt, tres dimensiones 00:00:41
distintas de la realidad humana, la labor, el trabajo y la acción. Estas son las condiciones, 00:00:47
según Hannah Arendt, en las que se da la existencia humana en la Tierra. La labor está 00:00:54
vinculada a la producción y al consumo de lo que necesitamos para el mantenimiento y 00:00:59
la continuidad de la vida. Para sostener nuestra existencia biológica necesitamos producir 00:01:04
alimento, vestirnos, cuidar de los niños y de los enfermos y de los ancianos, por ejemplo. 00:01:09
La condición humana a la que está ligada la labor es la vida. El espacio en el que 00:01:16
se desarrolla la labor es el hogar, la familia, el mundo de la vida privada. Lo privado incluye 00:01:21
la expresión, según Hannah Arendt, de las emociones y de los sentimientos, que se trata 00:01:28
de asuntos que no conviene mostrar a los demás. El problema es que en este espacio privado ligado 00:01:33
al hogar y la familia no hay, según Hannah Arendt, verdadera libertad. Es un espacio en el que todo 00:01:40
está sometido a la necesidad. Tampoco hay igualdad. Es un terreno marcado por la violencia y por la 00:01:47
coacción. Por eso, para Hannah Arendt, en la labor, en el espacio privado, en la familia y en el hogar, 00:01:53
no se puede dar una auténtica libertad. Por ese motivo, en la antigua Grecia, la labor era 00:02:00
destinada a las mujeres y a los esclavos, que no eran auténticamente ciudadanos porque carecían 00:02:07
de libertad. La segunda dimensión de la vida activa es el trabajo. El trabajo es aquella 00:02:12
actividad humana que se encarga de fabricar objetos que perduran en el tiempo. Esos objetos 00:02:20
que conforman el mundo en que vivimos. Las personas no vivimos directamente en la naturaleza, sino que 00:02:25
vivimos en un mundo configurado por edificios, muebles, objetos, herramientas. Todo esto es 00:02:31
producto del trabajo. El trabajo incluye, por lo tanto, tareas como la construcción, la artesanía, 00:02:38
los oficios. Es el ámbito de la creación y de la utilización de artefactos, de obras humanas que no 00:02:45
sobreviven. La condición humana a la que está ligada esta dimensión del trabajo es la mundanidad, 00:02:51
es decir, el hecho de que los seres humanos habitamos una realidad constituida por objetos 00:02:58
y por instituciones que conforman nuestro mundo, porque las instituciones también son producto del 00:03:04
trabajo, por ejemplo, un parlamento. La acción es la actividad mediante la cual los seres humanos 00:03:10
interactuamos y nos manifestamos. Mediante la acción, los seres humanos se revelan a sí mismos 00:03:16
como agentes a través de lo que hacen y de lo que dicen. Con la acción y con el discurso, una persona 00:03:23
muestra quién es y lo hace ante los demás. Por eso la acción es el ámbito auténtico de la libertad, 00:03:29
según Hannah Arendt, aquel espacio en el que nos presentamos como diferentes a otros, el espacio en 00:03:36
el que construimos nuestra propia identidad. La condición a la que está ligada la acción es la 00:03:43
pluralidad de la realidad humana, porque las personas somos distintas, cada uno es diferente 00:03:48
de los demás, y esa identidad singular que nos individualiza se manifiesta en la acción, cuando 00:03:54
hablamos y actuamos frente a los otros. Revelar con nuestras acciones quienes somos es, en cierto 00:04:00
modo, una segunda manera de nacer, una especie de inicio que nos hace aparecer ante los demás. A esto 00:04:07
Hannah Arendt lo llama la natalidad. La natalidad, entendida de este modo, es el principio, el inicio 00:04:15
de nuestra auténtica revelación como personas que nos permite romper con el pasado, alumbrar 00:04:22
algo nuevo, porque para Hannah Arendt la acción es el espacio de la libertad. La acción es libre, 00:04:28
impredecible y además irreversible, porque no podemos deshacer lo que hemos hecho o dicho. Por 00:04:35
ese motivo la acción es el espacio de la libertad, el espacio en el que se expresa, según Arendt, lo 00:04:42
más propiamente humano de nuestra condición. La función principal de la acción es, por tanto, 00:04:48
expresiva y no instrumental. Esto quiere decir que en la acción lo que hacemos es mostrar quienes 00:04:54
somos. No se trata de que utilicemos la acción para conseguir algo más. La acción es un fin en 00:04:59
sí mismo que sirve para configurar el tipo de persona en el que nos hemos convertido al actuar. 00:05:05
Esa acción además genera una responsabilidad, una responsabilidad que siempre es individual. 00:05:11
Pese a que cada uno de estos tres espacios debería tener un espacio propio, en las sociedades 00:05:19
contemporáneas se ha producido un desequilibrio, porque la labor ha invadido, según Hannah Arendt, 00:05:24
todo el terreno de la experiencia humana. La esfera económica en el mundo contemporáneo se ha 00:05:29
adueñado de la política, y lo privado se ha confundido con lo público. La sociedad en masas 00:05:36
es una sociedad del consumo, en la que lo más importante de la actividad central consiste en 00:05:41
producir, y en el tiempo de descanso, en consumir. Así que es imposible encontrar un sentido verdadero 00:05:46
a la existencia humana, porque falta en este tipo de sociedad ese espacio de interacción libre y 00:05:53
humano que correspondería a la acción. Además, en estas sociedades modernas, el individuo pese a 00:05:58
vivir junto con los demás, en el fondo está solo. Se trata de sociedades atomizadas, y esas sociedades 00:06:05
donde el individuo está aislado son propicias a la dominación, abriendo así el espacio a la 00:06:11
aparición del totalitarismo, que es un fenómeno al que Hannah Arendt dedicó gran atención en sus 00:06:17
reflexiones sobre la política. Como hemos visto, la labor, el trabajo y la acción son tres 00:06:23
dimensiones de la vida activa, pero Hannah Arendt también se ocupó de la vida contemplativa, en esa 00:06:30
obra, La vida del espíritu, que estaba escribiendo cuando le sorprendió la muerte. La vida contemplativa, 00:06:35
según Hannah Arendt, no se centra en la actividad exterior, sino que se centra en el ejercicio de 00:06:42
nuestras facultades mentales. Para Arendt, la mente o el espíritu es algo distinto del alma, y es 00:06:47
importante señalar la diferencia que hay para ella entre estas dos cosas. El alma, dice Arendt, es la 00:06:54
sede de nuestras emociones y pasiones, lo que nos permite experimentar, por ejemplo, rabia, alegría o 00:07:01
tristeza. Pero si se trata de la sede de las emociones, el alma es pasiva, las emociones son 00:07:07
cosas que nos suceden, que nos sobrevienen, que nos pasan. En cambio, la mente o el espíritu es activa, 00:07:13
porque es la sede del pensamiento, de la voluntad y de la acción, que son tres cosas que hacemos. 00:07:21
Pensar, dice Hannah Arendt, es algo muy distinto de conocer. Conocer consiste en captar lo que las 00:07:28
cosas son. La función cognitiva es intencional, lo cual quiere decir que siempre que pensamos, 00:07:35
pensamos en algo, siempre que conocemos, conocemos algo. Sin embargo, el pensamiento, a diferencia 00:07:42
del conocimiento, no es intencional, sino que es reflexivo. Cuando pienso en rigor no pienso en algo, 00:07:51
sino que pienso sobre algo. Pensar requiere tomar distancia del mundo para cuestionarlo, por lo que 00:07:58
supone una especie de desdoblamiento interno, mediante el cual yo soy capaz de dialogar conmigo 00:08:05
mismo. Esta es la definición que daba el propio Platón acerca de lo que era pensar. Platón define 00:08:10
el pensamiento como el diálogo silencioso que uno mantiene en su interior consigo mismo. Para 00:08:17
Hannah Arendt el pensamiento es lo mismo, es una especie de desdoblamiento en el cual hablamos con 00:08:23
una voz interior con nosotros mismos. Así que el pensamiento es reflexivo y no intencional. 00:08:30
El pensamiento, además, para Hannah Arendt está asociado a la natalidad, es decir, a la capacidad 00:08:36
de hacer que surja algo nuevo e imprevisto. Porque el pensamiento aparece cuando una voz 00:08:42
dentro de mí se alza para mostrar la diferencia con lo que en un primer momento yo daba por válido. 00:08:48
Para que el pensamiento progrese entonces tengo que estar dispuesto a escuchar esta voz interior, 00:08:54
esta voz que me convierte en un dos en uno. Pero para que el pensamiento gane en objetividad e 00:09:00
imparcialidad, además, ha de expresarse en público, de manera que los otros puedan 00:09:07
criticarlo. La segunda de las facultades asociadas a la vida contemplativa, según Hannah Arendt, 00:09:12
es la voluntad, que es el ámbito del querer. Y por ello la voluntad está ligada a la moralidad. 00:09:18
Para Arendt la moralidad consiste en la coherencia interior, en la ausencia de contradicción entre 00:09:25
las dos voces que dialogan dentro de mí mismo cuando me desdoblo en un dos en uno. El peor mal, 00:09:32
por ello, es la división interna que se produce cuando yo tengo que reprenderme a mí mismo por 00:09:40
las cosas que he hecho y que he dicho sin escuchar mi voz interior. Por último, el juicio también está 00:09:46
relacionado con la moralidad, porque entre otras cosas nos permite valorar lo que es correcto o 00:09:55
incorrecto. Pensando me doy cuenta de quién sería yo al elegir una opción u otra, de modo que al 00:10:00
emitir un juicio moral el individuo se elige a sí mismo. Elige el tipo de persona en el que se quiere 00:10:06
convertir haciendo una acción u otra, pero también elige a los otros, las personas con las que quiere 00:10:12
vivir. Deseo convivir con aquellos que sean capaces de pensar y juzgar el mundo conjuntamente conmigo, 00:10:18
mediante la construcción de acuerdos. Esto, dice Hannah Arendt, no garantiza el acierto, 00:10:25
porque nos podemos equivocar. No nos queda más remedio que pensar sin barandillas, lo cual quiere 00:10:31
decir arriesgarnos, no tener seguridades, para escoger lo que nos parece correcto aunque no 00:10:37
tengamos garantía de éxito. Esta incertidumbre no puede llevarnos a dejar de pensar, puesto que el 00:10:43
pensamiento es lo que guía la acción y nuestra acción afecta a los demás. De hecho, la consecuencia 00:10:50
directa de no pensar es caer en el mal, que es justamente lo que le pasó a Adolf Eichmann, 00:10:56
un ejemplo muy claro de a qué nos puede llevar la incapacidad de pensar. 00:11:03
Idioma/s:
es
Autor/es:
César Prestel
Subido por:
César Pedro P.
Licencia:
Reconocimiento
Visualizaciones:
5
Fecha:
13 de enero de 2024 - 17:22
Visibilidad:
Clave
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https://aulavirtual32.educa.madrid.org/ies.cervantes.madrid/mod/url/view.php?id=69173
Centro:
IES CERVANTES
Duración:
11′ 11″
Relación de aspecto:
1.78:1
Resolución:
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Tamaño:
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