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Cigarreras de Madrid - Contenido educativo

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Subido el 19 de enero de 2026 por Jose Manuel M.

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Si pensamos en la historia de Madrid, hay una figura que casi siempre nos viene a la 00:00:00
cabeza, la cigarrera. Se las imaginaba como mujeres valientes, con carácter, la alegría 00:00:03
del pueblo, pero también el terror de las autoridades. Sin embargo, detrás de esa imagen 00:00:09
tan potente, de ese mito, se esconde una realidad mucho, mucho más compleja y dura. Hoy vamos 00:00:13
a separar la leyenda de los hechos para descubrir su verdadera historia. 00:00:19
Para empezar, vamos a meternos de lleno en esa imagen popular que se creó de ellas, 00:00:22
ese arquetipo de mujer fiera casi indomable que quedó inmortalizado en la pintura, en la 00:00:27
literatura y sobre todo en la zarzuena. Esto es exactamente la visión romantizada, la chulapa 00:00:32
apasionada, rebelde, orgullosa de ser quien es, un personaje casi de folclore. Vamos, esta letra de 00:00:38
zarzuela lo clava, es la imagen de la mujer madrileña descarada y castiza. Y aquí es donde 00:00:44
la cosa se pone de verdad interesante, porque claro, detrás de la Carmen de la ópera y de la chulapa 00:00:50
de la zarzuela, había miles y miles de trabajadoras de carne y hueso. ¿Cómo era su vida en realidad? 00:00:55
Pues para encontrar esa historia real tenemos que viajar en el tiempo. Nos vamos al principio, 00:01:02
a 1809, a la creación de la Real Fábrica de Tabacos, ahí en la calle Embajadores. 00:01:06
Ojo a las cifras, porque son espectaculares. La fábrica se convirtió en muy poco tiempo en la 00:01:12
industria más grande de Madrid. Llegó a concentrar a miles de mujeres de los barrios obreros de 00:01:18
alrededor. Y esa enorme concentración de trabajadoras en un mismo sitio fue precisamente 00:01:23
la semilla de su poder. Un punto clave para entender su trabajo era este, el sistema a 00:01:28
destajo. ¿Qué quería decir? Pues que no cobraban por hora, sino por cada cigarro que liaban. Esto 00:01:33
les daba cierta flexibilidad para, por ejemplo, cuidar de los hijos, a los que muchas veces se 00:01:39
llevaban a la fábrica. Pero claro, la trampa era que sus ingresos dependían directamente de su 00:01:43
velocidad y de su resistencia, lo que creaba una presión brutal. Es que aquí se ve muy bien. No 00:01:49
había separación entre el trabajo y la vida personal. Todo estaba mezclado. Vivían juntas 00:01:55
en las mismas corralas, trabajaban codo con codo y cuidaban de sus hijos en el suelo de la propia 00:02:01
fábrica. Esta existencia compartida forjó un colectivo femenino como no se había visto nunca. 00:02:06
Una auténtica hermandad basada en la lucha diaria y en la necesidad de ayudarse unas a otras. 00:02:12
Pero volvamos un momento al mito, a esa imagen de postal. Los escritores y artistas de la época 00:02:17
a menudo destacaban este rasgo físico, ¿verdad? Lo presentaban como un símbolo de su belleza, 00:02:21
de esa pasión tan castiza. Pues bien, la realidad era bastante menos poética. Los estudios médicos 00:02:26
de la época, como los del doctor Philip Hauser, revelaron la verdad. Esos ojos brillantes eran 00:02:32
en realidad un síntoma de las pésimas condiciones en las que trabajaban. El polvo de tabaco, que 00:02:38
estaba siempre en el aire les irritaba los ojos, les dilataba las pupilas y les provocaba enfermedades 00:02:43
respiratorias crónicas. Y claro, todo ese poder colectivo que habían construido, esa unión tan 00:02:48
fuerte, no era sólo para apoyarse en el día a día. No, no, se convirtió en una fuerza real, una fuerza 00:02:53
capaz de hacer temblar a la ciudad entera y a las autoridades. Sus protestas, los famosos motines, 00:02:58
seguían casi siempre el mismo patrón. Empezaba todo con una queja, que se convertía en un grito, 00:03:04
que llevaba a tomar la fábrica. Y lo más importante, la protesta se extendía como la 00:03:09
pólvora por todo el barrio. Es que claro, los comerciantes, los taberneros, sus propias familias, 00:03:14
todos dependían de sus salarios, así que su lucha era la lucha de todo el vecindario. 00:03:20
Un ejemplo perfecto fue el motín de 1830. El detonante fue que les llegó un cargamento de 00:03:24
tabaco en mal estado, y con eso ganaba menos dinero. Pero la gota que colmó el vaso fueron 00:03:29
los registros humillantes a los que la sometían. La revuelta fue tan violenta que el director casi 00:03:34
fue linchado y las autoridades tuvieron que llamar al ejército. Les daba pánico que la 00:03:39
rebelión se contagiara al resto de Madrid. El gran novelista Benito Pérez Galdós lo resumió 00:03:43
de una forma magistral, alegría del pueblo y espanto de la autoridad. Por un lado eran un 00:03:48
símbolo de la vida y la energía de Madrid, pero por otro eran una fuerza de oposición temida por 00:03:54
el poder. Sin embargo, una nueva fuerza estaba a punto de llegar, una que amenazaba con destruir 00:04:00
los cimientos mismos de su poder y de su forma de vida. La mecanización. Esa palabra lo cambió 00:04:06
absolutamente todo. Pensemos en el antes y el después. Antes, ellas controleban el proceso, 00:04:12
eran artesanas, dueñas de su ritmo. La máquina, en cambio, impuso horarios fijos, un ritmo 00:04:18
implacable, y convirtió un oficio que pasaba de madres a hijas en un trabajo estandarizado. Sus 00:04:24
habilidades, de repente, ya no eran tan valiosas y se volvieron más fáciles de reemplazar. Y, 00:04:29
por supuesto, no se iban a quedar de brazos cruzados, ni mucho menos. En 1885, durante una 00:04:34
revuelta, una de las primeras líderes obreras de Madrid, Encarnación Sierra, lanzó este grito de 00:04:40
guerra. Las mujeres asaltaron la fábrica para destrozar esas máquinas que veían, con toda la 00:04:46
razón, como su enemigo. Fue una lucha heroica, desde luego. Pero a la larga, la batalla contra 00:04:51
las máquinas estaba perdida. La mecanización se acabó imponiendo. Y con ella, la larga historia 00:04:56
de la fábrica empezó a llegar a su fin. Y así se cerró un ciclo de casi dos siglos de historia, 00:05:02
desde su apogeo, cuando era el corazón industrial y social de todo un barrio, hasta su lento declive 00:05:07
y su cierre definitivo en el año 2000. Al final, si nos tenemos que quedar con algo, que no sea con 00:05:13
la mujer fatal de la ópera. El verdadero legado de las cigarreras es mucho más importante. Es la 00:05:18
historia de una de las primeras y más potentes demostraciones de solidaridad obrera femenina en 00:05:24
España. Una historia de lucha por la conciliación, por un salario justo y por la dignidad en el 00:05:29
trabajo. Y esto nos deja con una pregunta final para darle una vuelta. ¿Su batalla contra la 00:05:34
precariedad del trabajo a destajo y la amenaza de una nueva tecnología que podía dejarlas en la 00:05:39
calle? A que nos suena bastante actual. Nos obliga a preguntarnos qué lecciones de su solidaridad y 00:05:43
de su espíritu indomable podemos aplicar a los desafíos laborales de nuestro tiempo. 00:05:48
Materias:
Historia
Niveles educativos:
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  • Bachillerato
    • Primer Curso
    • Segundo Curso
Subido por:
Jose Manuel M.
Licencia:
Todos los derechos reservados
Visualizaciones:
5
Fecha:
19 de enero de 2026 - 20:31
Visibilidad:
Público
Centro:
IES MIGUEL DELIBES
Duración:
05′ 55″
Relación de aspecto:
1.78:1
Resolución:
1280x720 píxeles
Tamaño:
44.68 MBytes

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