Activa JavaScript para disfrutar de los vídeos de la Mediateca.
Tema 4: Las vanguardias - Contenido educativo
Ajuste de pantallaEl ajuste de pantalla se aprecia al ver el vídeo en pantalla completa. Elige la presentación que más te guste:
Hola a todos. Hoy vamos a hablar de una auténtica, bueno, más que una revolución, una guerra.
00:00:00
Una guerra en el mundo del arte. Un momento en el que un grupo de artistas dijo, hasta
00:00:05
aquí, y decidió dinamitarlo todo para empezar de nuevo. Venga, vamos a meternos de lleno
00:00:09
en las vanguardias. Y es que, a ver, ¿qué pasa cuando el arte declara la guerra? Suena
00:00:15
fuerte, ¿verdad? Pues es que fue justo eso lo que pasó a principios del siglo XX. Olvidémonos
00:00:20
de una evolución suave, de cambios graduales. No, no. Esto fue un choque frontal. Una ruptura
00:00:25
total. Y ahí es donde entran en juego las vanguardias. Ojo, que su objetivo no era reformar
00:00:31
nada, ¿eh? Nada de, vamos a mejorar esto un poquito. No. Su idea era demolerlo, tirarlo
00:00:38
todo abajo y construir algo radicalmente nuevo desde los escombros. Una rebelión con todas
00:00:44
las letras. Y claro, toda guerra necesita un enemigo. Y aquí el enemigo estaba clarísimo.
00:00:50
La tradición. El arte de siempre. Daba igual que fueras cubista, futurista, lo que fuera. El
00:00:56
objetivo común, el pegamento que unía a todos estos movimientos, era ese. Ir a la contra. Desafiar
00:01:03
todo lo que se había hecho hasta entonces. Esta frase es que lo clava. Declaraciones de guerra
00:01:10
contra lo convencional. Es que no se puede decir más claro. No eran propuestas artísticas para
00:01:15
debatir en un salón, no. Eran manifiestos. Eran desafíos a la cara. Cada movimiento se sentía
00:01:20
como un grupo de operaciones especiales con la misión de atacar el arte académico, el arte
00:01:26
burgués, el arte aburrido. Y lo más curioso es que se lo tomaron muy en serio. Casi como si fuera
00:01:31
una estrategia militar de verdad. Se veían a sí mismos como frentes de batalla. Publicaban sus
00:01:37
manifiestos que eran, vamos, auténticas declaraciones de intenciones. Y todos, absolutamente todos,
00:01:43
compartían una obsesión. Ser originales. Crear algo que nadie hubiera visto antes. Costar a lo
00:01:49
que costara. Muy bien, pues vamos al lío. Vamos a conocer a los primeros combatientes de esta guerra.
00:01:55
A los que lanzaron el primer ataque. Hablamos de dos movimientos que fueron directos a la
00:02:01
yugular de cómo veíamos y leíamos el mundo. El primer asalto, el cubismo. Con Picasso a la
00:02:06
cabeza, claro. Y su idea era, uff, una locura para la época. Vamos a romper la realidad en pedazos.
00:02:12
Pensemos que el mundo estaba cambiando, con teorías como la de la relatividad. La gente
00:02:19
empezaba a pillar que el tiempo y el espacio no eran tan fijos, así que el arte no podía seguir
00:02:23
pintando las cosas desde un solo punto de vista, ¿no? Tenía que mostrarlo todo a la vez, como si
00:02:27
pudieras ver una cara de frente y de perfil al mismo tiempo. Y claro, esta idea de romperlo todo
00:02:32
no se quedó solo en los cuadros, saltó a los libros. Los poetas se pusieron a jugar con el
00:02:37
tiempo, a mezclar el pasado con el presente en un mismo verso. Y de ahí salieron los famosos
00:02:41
caligramas, que son una pasada. Son poemas que no solo lees, sino que también ves. Las palabras
00:02:46
forman un dibujo, el dibujo de lo que están contando. Mientras pasaba esto, casi a la vez,
00:02:51
en Italia aparece Marinetti y lanza el futurismo. Y si los cubistas estaban obsesionados con romper
00:02:56
el espacio, los futuristas lo estaban con la velocidad. Fue, digamos, la banda sonora de la
00:03:01
revolución industrial. Las ciudades a tope, el ruido de las máquinas... Para ellos, los nuevos
00:03:06
dioses eran el coche, el avión, la fábrica. Esos eran sus templos. Y para meter toda esa energía en
00:03:11
un poema, ¿qué hicieron? Pues reventar la gramática. Rompieron las sintaxis, empezaron a jugar con las
00:03:17
letras, poniendo unas más grandes, otras más pequeñas, símbolos. Llenaron los textos de ruido,
00:03:23
del ritmo de las fábricas. La idea era que al leerlo sintieras el vértigo, la velocidad, que la
00:03:28
página misma pareciera que se estaba moviendo. Vale, hemos visto cómo rompían la realidad y cómo
00:03:34
adoraban la velocidad. Pero ahora vienen dos movimientos que van un paso más allá, que dicen
00:03:38
no, no, la poesía no está para contar cómo es el mundo, la poesía está para inventar mundos.
00:03:43
Y aquí tenemos el creacionismo, con el chileno Vicente Oidobro al frente. Y su idea es,
00:03:49
probablemente, la más bestia de todas. Dice que el poeta tiene que ser como un pequeño dios,
00:03:56
que no tiene que describir la naturaleza, sino crearla. O sea, no se trata de decir
00:04:02
el árbol es verde. No, se trata de que tus palabras construyan un árbol que sólo puede
00:04:07
existir en ese poeba. Es brutal. Si miramos las fechas, es que es alucinante. En menos de diez
00:04:12
años, ¡boom! Los cimientos del arte de toda la vida hechos añicos. La realidad se había roto en
00:04:18
mil pedazos. Las máquinas eran las nuevas musas. Y un poema podía ser un universo entero. Una
00:04:23
década de locura creativa. Y en medio de todo este jaleo, en España y Latinoamérica, surge el
00:04:29
ultraísmo, una vanguardia muy nuestra. Cogieron la energía y la caña del futurismo, pero le dieron
00:04:34
una vuelta de tuerca súper interesante. Dijeron, fuera sentimentalismos, aquí lo que mola es la
00:04:39
metáfora pura y dura. Una metáfora sorprendente, sí, pero que salga de la inteligencia, no del
00:04:44
corazón. Pero claro, mientras el arte se rampía, el mundo se rompió de verdad. Estalló la primera
00:04:49
guerra mundial. Y la reacción del arte fue igual de violenta, pero esta vez mirando hacia otro lado,
00:04:55
hacia adentro, hacia el caos que tenemos en la cabeza, hacia el misterio del inconsciente.
00:05:01
Y de ese trauma nacen dos gigantes, el dadaísmo y el surrealismo. A ver, el dadaísmo es la pura
00:05:07
rabia. Es la reacción al sinsentido de la guerra. Si el mundo es absurdo, el arte también tiene que
00:05:13
serlo. Es un no a todo. Es nihilismo puro. Y luego llega el surrealismo, que vede mucho de
00:05:18
las teorías de Freud. Dice, la lógica nos ha llevado a la guerra, así que vamos a buscar la
00:05:24
verdad en lo que no es lógico, en los sueños, en el subconsciente. Y de ahí sale por ejemplo la
00:05:29
escritura automática, que era básicamente ponerse a escribir a toda pastilla sin pensar para que
00:05:33
hablara el inconsciente. ¿Y en España qué pasaba mientras tanto? Pues tuvimos a nuestra propia
00:05:38
encarnación de todo este espíritu de vanguardia, un tipo que fue él solito, un movimiento artístico
00:05:43
andante. Hablamos, como no, de Ramón Gómez de la Serna. Él fue el gran agitador, el que trajo
00:05:48
todas estas ideas locas a España. Su obra es un portazo en las narices al realismo del siglo XIX.
00:05:54
Él apostaba por la fragmentación, por el chispazo de ingenio, por mirar las cosas de siempre como
00:06:01
si fuera la primera vez. Y su gran invento, su marca de la casa, es la greguería. La fórmula
00:06:06
es de una simpleza genial, metáfora más humor. Ya está, es una frase corta, una chispa, que conecta
00:06:12
dos cosas que no tenían nada que ver de una forma que te saca una sonrisa y te hace pensar. Fijaos
00:06:18
en esta maravilla. De la nieve caída en los lagos nacen los cisnes. Es que es perfecto,
00:06:23
es una imagen preciosa, tiene un punto de humor, es súper original, es todo el espíritu de la
00:06:30
vanguardia metido en una sola frase. Pero Ramón no se quedó solo en las frases cortas. Su manera
00:06:35
de romper las cosas también se vio en sus novelas. Novelas sin una trama clara, sin un principio y un
00:06:41
fin de los de toda la vida. Se centraban más en la psicología, en mezclar la realidad con la
00:06:46
fantasía, vamos, que estaba haciendo novela experimental décadas antes de que se pusiera
00:06:51
de moda. En definitiva, las vanguardias fueron eso, una explosión. Fueron movimientos muy rápidos,
00:06:56
fugaces, a menudo se peleaban entre ellos, pero la energía que soltaron fue tan bestial que la
00:07:01
onda expansiva cambió las reglas del juego para siempre. Cambió nuestra forma de entender qué es
00:07:06
el arte y sus efectos llegan hasta hoy. Y todo esto nos deja con una última pregunta en el aire.
00:07:11
Si esa gran revolución, esa última gran guerra contra lo establecido, pasó hace ya un siglo,
00:07:16
¿Qué pasa hoy? ¿Cuál es la vanguardia de nuestro tiempo? ¿O es que ya no hay?
00:07:21
Ahí queda la reflexión. Nos vemos en la próxima.
00:07:26
- Idioma/s:
- Materias:
- Lengua
- Niveles educativos:
- ▼ Mostrar / ocultar niveles
- Bachillerato
- Primer Curso
- Segundo Curso
- Autor/es:
- RUBEN GUTIERREZ CHAMON
- Subido por:
- Ruben G.
- Licencia:
- Reconocimiento - Compartir igual
- Visualizaciones:
- 4
- Fecha:
- 17 de enero de 2026 - 19:36
- Visibilidad:
- Público
- Centro:
- IES AL-SATT
- Duración:
- 07′ 32″
- Relación de aspecto:
- 1.78:1
- Resolución:
- 1280x720 píxeles
- Tamaño:
- 56.28 MBytes